Edgar Sánchez Quintana

Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.

Categoría: cuento

  •  —A mí como mujer no me interesa en lo más mínimo, los hijos del vecino, y viéndolo bien tampoco me han importado los míos o los que podría haber criado, los hijos como las frutas,  pueden darse o no, es una situación de lo más sensata, pensar en que tengo que sacrificar mi vida para…

  • Él había sido un bruto y se llamaba Sixto, Su vida había sido una aventura hermosa, sin complicaciones, vida que por esa razón cualquiera podría envidiar. En aquellos años tenía tan ausente la sabiduría que se perdía a sí mismo cuando abría la puerta de su ignorancia, esa encantadora tan suya y consentida. Su sonrisa…

  • —Tú me vas enfriando el agua con las yerbas para que no esté tan caliente, mira, le vas haciendo así—  toma la jarra, la introduce en la cubeta, levanta la jarra y deja caer el chorro opalino y vaporoso, su acción ha dejado una estela gaseosa frente a ellos. La tía Prudencia deja el asa…

  • —Y ¿Ahora qué vas a hacer con el vestido? —Allí que se quede, como si me importara, pero triste Diana, conque me quería enjaretar su hijo si yo nunca nada con ella, a lo más, llegábamos a unas calenturas leves. —¿Cómo te diste cuenta? —Se fue a probar el vestido y no le quedaba, le habían…

  • “Lo inexpresable no existe”  Théophile Gautier  Y… Ahora que las tortillas han pasado a ser un artículo de lujo, haremos una declinación hacia ese alimento barato y consumible: el pasto y los quelites. En eso estaba cuando entré al restaurante y todo en él me tomó desprevenido, los quelites y el pasto se quedarían con…

  • Había extrañamiento de esos perros roñosos, de los menudos que se remolinaban por los puestos de tacos o los grandes que peleaban a la hembra  enjundiosa; ¡Hay! Aquellos años en que vagabundeaban de un lado a otro, días en que se les veía no sólo en los mercados y parques sino hasta dentro de las…

  • —Voy, trato de esconderme entre la multitud, pero allí está la gran cantidad de ojos observándome. Yo como un protagonista. ¿Acaso esperan que haga la maroma? Y me voy a esconder a algún lomerío vacío, pero cuando me doy cuenta, allí están, es la gente; oteando, andan por todos lados, a donde quiera que voy…

  • Era extraño ver aquellos aposentos para quienes habían vivido dentro de una moral de fines del siglo XX y la tina de hidromasaje en un sitio prioritario de la casa o sea a un lado de la sala; donde los invitados podían sentarse perfectamente cómodos en el agua o bien hacerlo desde los sillones empotrados…

  • El Mundo de Víctor Los colores se desperdigaban en una abyección absorta y constante, que era chupada continuamente por su propia naturaleza. La concordancia entre el espacio y el desbaratamiento de la entidad era compacta. Un cuerpo de áureos contrastes untuosos y explosivos. La entidad se desmembraba en colores y luego se diseminaba por el…

  • —¡Qué hermosa guerra! —pensó el hombre mientras observaba los cuerpos tirados en la calle, contorsionados en posiciones grotescas, con las piernas torcidas, cortadas o chamuscadas. Las balas habían hecho su trabajo, dejando boquetes en esos cuerpos, las quemaduras eléctricas marcaban su paso—. Y allí está ese anciano, tirado sin alma, sus ojos dos grandes lágrimas…