Edgar Sánchez Quintana
Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.
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Categoría: cuentos
colección de cuentos cortos de Edgar Sánchez Quintana
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“…Robert Burton narra la historia de una Lamía, que había asumido forma humana y que sedujo a un joven filósofo ‘no menos agraciado que ella”. Jorge Luis Borges Diosito me dio la oportunidad de soñarte, y allí es donde te encontré, quería que fueras parte de mi voluntad. El deseo de poseerte ha sido de…
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En la catedral de san Antonio de los Arenales, la madera luce su riqueza en las molduras talladas y repujadas en pan de oro. El candelabro de hierro forjado, suspendido en la cúpula central, ilumina el entorno. Sus retorcidas formas rococó recuerdan a un arácnido de un mundo fantástico. A lo alto y en torno,…
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“La pobre gente siempre está Dispuesta a dejarse embaucar.” Alfonso Reyes —Trato de alcanzar las cosas, de escudriñarlas, de entender los significados. Encuentro un infinito de simbolizaciones, de elementos, de sentidos, y el mío no está; tal vez sea, que la idea es no encontrar el sentido en este momento, sino en otro. Sea por…
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—¡Qué pasó, Daniel, ¡cómo estás! Pero pásale, estaba en mi cuarto nomás de flojo. Y tú… ¿de dónde vienes? —Fui con mi tía Leonora y tu casa me quedaba de pasada, pero ya se me hizo tarde, mira, ya casi son las ocho. —Tú no te apures, total aquí te quedas a dormir. Puedes hablar…
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—Nací cuando mi padre sembró en el traspatio un árbol de manzana. Mi abuelo tenía una huerta, y quienes ayudaban con la cosecha eran en parte los tarahumaras. En el momento en que mi padre regaba el árbol, yo abría los ojos a la vida. —Después de tantos años, ahora bajo la sombra de este…
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Queridísimas amigas mías: Yo no soy ningún fisgón, pero ¿me creerían que la casa que visité hace unos días era un verdadero trochil? Estaba toda patas pa’ arriba. Si la vieran algunas de ustedes, tal vez saldrían espantadas. ¡Ay, no! Toda la casa era un espanto. ¡Qué horror! Inmundicia por aquí, inmundicia por allá. Sí,…
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Ella se mecía y se mecía en el columpio. Sus manos ataban las cadenas. Los eslabones sosteniendo el herrumbrado chirriar. Como un péndulo accionaba el radio de alcance. Sus cabellos corriendo al ambiente; sus piernas se lanzaban de frente y su cuerpo arqueado con figuras, curvas. En su cara una sonrisa en la cual reflejaba…
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El joven escribía la carta para su novia; frente al escritorio media docena de libros, la máquina, la engrapadora y un ciento de hojas blancas. Las cortinas desplegadas en la ventana ocultaban la tarde muerta; imprudente la luna brotaba por entre la autopista y sus rayos accidentados rayaban los ágiles cofres. El improvisado poeta se…
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—Sentado en las escalinatas, confundo y enojado miraba mis zapatos y hacía muecas tratando de no ver, tratando de escapar; rotos y enzoquetados descansaban al fin un poco del tianguis. Como mis zapatos era toda mi historia: corta. Estaba en el sexto año y llegué lejos. Ni sé nada del año, ni había clases. Mi…