Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.
Licenciado en Filosofía, escritor, docente y chef con sólida trayectoria en creación literaria, formación académica y desarrollo cultural. Becario en múltiples ocasiones de instituciones estatales y nacionales en el área de literatura. Autor de novela, cuento, ensayo y prosa poética. Experiencia en docencia media superior y capacitación técnica en gastronomía. Cinturón Negro en Lima Lama y vicepresidente de asociación estatal de artes marciales.
¿Es posible transformar el dolor en vida? Descubre la conmovedora reflexión de Edgar Sánchez Quintana sobre la «alquimia del duelo», donde las veladoras de la pandemia se convierten en macetas colgantes, sanando el alma a través de la psicomagia.
Mi madre, una mujer siempre devota, ha prendido veladoras durante años, elevando oraciones por aquellos que han partido. Sin embargo, con la llegada de la pandemia, sus rezos y el parpadeo de las llamas se han multiplicado, convirtiéndose en un ritual constante frente a la incertidumbre.
Existe esa costumbre, casi jocosa, de que los vasos de vidrio de las veladoras terminen en la cocina, acrecentando el acervo de la vajilla familiar. En mi casa, esa era la norma. Pero todo cambió con la cuarentena del 2020. Mi madre comenzó a comprar veladoras más grandes, de esas que duran más y vienen en recipientes de plástico. Cada una representaba una oración, un diálogo silencioso tanto con la Virgen de Guadalupe como con las almas de los fallecidos por el coronavirus. Y, al igual que los vasos, los envases de plástico eran guardados metódicamente, esperando un uso futuro.
Un día, mi madre me pidió que les hiciera agujeros para transformarlos en macetas colgantes. La idea me pareció buena y decidí añadirles algunos elementos para darles un toque más artístico. No obstante, lo más interesante fue la connotación inherente a esta acción, el simbolismo que me llevó a esta reflexión. Observaba cómo un objeto de oración, un faro para los difuntos, se transformaba en un recipiente que acunaba una planta verde, viva y colgante. Inevitablemente, mi mente lo conectó con las teorías del terapeuta y artista Alejandro Jodorowsky.
Jodorowsky afirma que nuestro subconsciente es una fuerza poderosa que debemos aprender a manejar en nuestro beneficio. En su teoría de la «psicomagia», asegura que un objeto puede ser transmutado simbólicamente para sanar la psique. Recomienda, por ejemplo, enterrar objetos que nos causan daño psicológico y sembrar una planta sobre ellos. Este acto, según él, le enseña al subconsciente a transformar el dolor en vida, a entender que la naturaleza y el crecimiento son sinónimos de esperanza. Y he aquí la asombrosa similitud: los recipientes de las veladoras, testigos de la pena, se convertían en macetas que adornan y dan vida.
Esta transformación es, en esencia, la alquimia del duelo. El acto de mi madre, aunque quizás inconsciente de esta teoría, materializa una transmutación profunda: la oración por un fallecido a causa del COVID-19 se convierte en una maceta que embellece un hogar. El objeto que acompañó el luto ahora sostiene la vida, susurrando que es posible encontrar belleza después de la pérdida y que la esperanza puede florecer en los lugares más inesperados. Es un ciclo poético donde la fe se convierte en materia y el recuerdo en un nuevo comienzo.
Así, cada planta colgante que adorna la casa de mi madre es mucho más que un simple objeto decorativo; es un valor agregado, un testimonio tangible de resiliencia. Solo espero que no sean demasiadas las veladoras que tenga que comprar en el futuro. Mientras tanto, ella seguirá con sus responsos y oraciones, sembrando su fe y esperanza en cada una de sus plantitas, llenando su hogar no solo con vida y alegría, sino con la profunda sabiduría de quien sabe que, incluso en la oscuridad, siempre se puede cultivar la luz.
¿Qué sucede con nuestros deseos cuando el tiempo se detiene? Explora este fascinante relato de Edgar Sánchez Quintana sobre la esperanza, la introspección y el extraño viaje de un alma en pena hacia la luz… y los cajeros de la CFE.
─Mis esperanzas son muchas, todo depende de que este problema se acabe, lo que ya quiero es ponerme en movimiento, hacer cosas que hace mucho había planeado y que ahora que he estado parado ya es el momento de ponerlo en práctica, a veces pasa que no valoramos las cosas como cuando salía uno a la calle con total libertad y que ahora valoramos, quiero hacer cosas como decirle a ella cuanto la quiero, y otras cosas que quiero hacer. Cuando se acabe la cuarentena ahora si voy a ponerme las pilas y sin miedo voy a enfrentar la vida y ahora si me voy a poner bien chingón ya lo verán─.
El hombre se observa en un sitio amplio y solo, detenido en sus pensamientos, imbuido hacia dentro, sus cavilaciones son un tiempo detenido, aquietado hacia sí mismo.
Rafael es terapeuta holístico y médium, escucha los pensamientos de este hombre y trata de ayudar:
─Dirígete a la luz, ve a la luz─
El hombre escucha como si fuera una bocina en su entorno y capta el mensaje.
El hombre hecho un vapor, como perfecta alma en pena se dirige a los cajeros automáticos de la Comisión Federal de Electricidad.
Una conmovedora crónica sobre la resiliencia y la bondad humana en tiempos de crisis. Descubre el encuentro entre un cocinero y una vendedora de hierbas que, a pesar de haber sido «barrida» por el coronavirus, nos recuerda el valor del intercambio y la empatía.
─¿Como ha estado?─
─bien hay vendiendo mis hierbitas, no va a querer, echamos cambio─
─me hace falta la cola de caballo─
─de esa si traigo, una vez le dije que no traiba, pero ora si traigo, la «cola» ─la mujer se ríe, acomoda sus bolsas, y su enorme volumen de ropa se tambalea, sus pies embutidos en unos crocs negros─
─pero no tengo comida, no he abierto el restaurant─
─aunque sea un café con leche ándele no he vendido nada, esque el coronavirus no me deja vender, está bien dura la cosa─
─bueno deje ver que tengo─
─también traigo hepazote del zorrillo─
─sí, pero de ese no necesito, yo quiero cola de caballo─
─si, pero, yo ya me voy a sentar, ya ando cansada, que Dios le socorra y le dé más, un café con leche y ya bendito Dios y ya lleno mi panza porque la traigo bien vacía desde ayer, como esta su mamacita─
─bien anda por allá arriba en sus plantas ya ve que ella es mayor de edad y no dejamos que se ponga en peligro por lo del coronavirus ya ve que es mayor de edad y está en riesgo─
─si, cuídela mucho y que Dios la bendiga y le de mucha salud
trabajo en la cocina y le preparo un desayuno: leche con café huevos con papas y una hojaldra, es temporada de muertos. y se lo llevo a la mesa
─bendito Dios, mire nomás que rico, híjole hasta me trajo huevo, yo creiva que nomás era café con leche, Dios se lo pague, hasta mejor de cambio le dejo una bolsa del hepazote del zorrillo─
─no se apure, de ese si tengo, solo quiero la cola de caballo─
─fíjese que a mí ya me dio el coronavirus y a casi toda mi familia, mi cuñado, mi tío mi hermana, a todos nos barrió, que nos cunde en toda la familia; yo les prepare un pocillo grande de té con hierbas, le eche la malva, la hierba del zorrillo, la hierba de la santa madre, y hasta de las más amargas pero no se me quitaba, si con esas que le cuento se quita hasta el sida, pero este coronavirus es bien plagoso y se mete hasta adentro, y es bien chiquito que anda por el aire, no se ve, pero anda allí y se mete por la nariz, por las orejas y hasta por la boca, si a mí me dio mucho vómito y toda desguanzada, y los trasudores que no se me quitaban, pero ya ahorita ya me mejoré, decían que uno tenía que estar en su casa pero cual casa, yo no tengo, ya ve que yo me quedaba por la Cruz Roja allí me daban permiso y junto a las ambulancias me hacía bolita y allí me dormía.
─le traigo otra hojaldra─
─no ya no, muchas gracias, Dios bendito ya comí, esque usted guisa re sabroso y ya hasta lo recomendé para que vengan a hacerle el gasto de que todo está rico, hasta el café sabe re sabroso, no como el que dan, luego por eso no me gusta del que regalan en el hospital porque no sabe bueno, y hasta lo ven a uno feo, por eso prefiero mejor pagar o echar cambio─
─y si le digo que es bien peligrosa esa enfermedad del coronavirus y más pior los que tienen la diabetes porque a ellos se les pone todo negro por dentro y ya hasta que se mueren por eso dice el doctor que de esas personas ya no va a ver, y esque yo fui al hospital para que me dieran una medicina, allí ya están vacunando y es de gratis, y si uste va no le vayan a querer cobrar, uste les dice que el doctor dijo que es de gratis y que no van a cobrar y ese medicamento que le ponen a uno cura todo y le saca toda la enfermedad que uno tiene y limpia todo todo y hasta las lombrices y los virus todo los mata por eso es bueno ir allí para que todo se cure y para andar bien primero Dios─
─bueno estuvo bien rica la comida, deje y le lavo estos platos que ensucie. ya hasta me da pena, pero gracias a Dios y que Dios lo bendiga─
─no deje allí yo me los llevo, si gusta póngame el azúcar y el nescafé en la mesa de la cafetera yo voy y dejo estos platos en la cocina─
─no si ya me voy bien a gusto, y si ya había pasado aquí pero encontraba cerrado, uste y su mama que son bien amables por eso Dios bendito les deja muchas bendiciones, allí le dejo la cola de caballo, ésta la hierve con un litro de agua, y le ayuda al riñón y le limpia todo por dentro y se va a sentir mejor, ya me voy que Dios se lo pague, ya me voy a vender otro día paso a ver si tiene un plato de sopa aunque sea, me saluda a su mamacita─
Análisis profundo sobre cómo las ideologías moldean la sociedad, usando los casos de Canoa (1968) e Israel-Palestina (2025-2026) como estudios de caso del fanatismo y la polarización.
Fecha: 9 de febrero de 2026
Introducción: El Sistema Operativo de la Realidad
Toda sociedad funciona con un sistema operativo, un «software» invisible que dicta las reglas del juego, define lo que es bueno y malo, y da forma a nuestra percepción de la realidad. Este sistema operativo es la ideología. No se trata solo de partidos políticos o grandes doctrinas; es el «sentido común» de una época, el conjunto de creencias, valores y narrativas que nos unen y nos permiten vivir en comunidad. Pero, ¿qué sucede cuando este software se corrompe? ¿Qué pasa cuando una actualización defectuosa, cargada de fanatismo y miedo, se instala en la mente colectiva?
La respuesta es la tragedia. La historia nos ofrece ejemplos desoladores, desde la sierra de Puebla en México hasta las calles de Gaza. El linchamiento de un grupo de jóvenes en San Miguel Canoa en 1968 y el interminable conflicto entre Israel y Palestina, que ha alcanzado nuevas cotas de violencia en 2025 y 2026, son manifestaciones del mismo error fatal en el código de la convivencia humana. Son la prueba de que cuando la ideología deja de ser una herramienta para entender el mundo y se convierte en una prisión para la mente, el resultado es la deshumanización y la violencia.
Este artículo se propone desarmar este peligroso mecanismo. A través de un análisis renovado de estos dos casos, exploraremos cómo funcionan las ideologías, cómo nos moldean y cómo, en su versión más extrema, nos conducen al abismo. El objetivo no es solo relatar la historia, sino ofrecer un diagnóstico para nuestro tiempo, una era de polarización sin precedentes, y buscar el antídoto contra el veneno del fanatismo.
Parte 1: Las Reglas del Juego – Cómo Funciona Nuestra Mente Social
Para entender cómo una comunidad puede llegar a linchar a inocentes o cómo un conflicto puede perpetuarse durante décadas, primero debemos entender el poder de la ideología. Lejos de ser un concepto abstracto, es la fuerza más poderosa que moldea nuestro comportamiento social.
La Ideología: El Lente a Través del Cual Vemos el Mundo
La ideología no es un conjunto de mentiras que nos cuentan los poderosos. Es, más bien, el marco que da sentido a nuestra existencia. Como explica un análisis de la Editorial Popular, la ideología cumple tres funciones vitales en cualquier sociedad :
1.Legitima el poder: Hace que las estructuras de poder y la desigualdad parezcan naturales o inevitables. Por ejemplo, la idea de que la riqueza es fruto exclusivo del «mérito individual» es una construcción ideológica que puede ocultar las ventajas estructurales.
2.Crea cohesión social: Ofrece símbolos, valores y mitos que nos dan un sentido de pertenencia a un grupo (la nación, la religión, la comunidad).
3.Orienta la acción: No solo justifica el presente, sino que también nos moviliza hacia un futuro deseado, ya sea para conservar el orden existente o para transformarlo radicalmente.
En resumen, la ideología es el lente que nos ponemos cada mañana. No podemos ver el mundo sin él, pero rara vez somos conscientes de que lo llevamos puesto.
La Era de la Polarización: Cuando los Lentes se Convierten en Muros
El problema surge cuando nuestro lente ideológico se vuelve tan grueso y distorsionante que nos impide ver la humanidad en los demás. En los últimos años, y con especial intensidad en 2025 y 2026, hemos entrado en lo que los expertos llaman la «nueva normalidad» de las sociedades polarizadas . Esta polarización tiene tres dimensiones que se retroalimentan:
Tipo de Polarización
Descripción
Ejemplo Cotidiano
Ideológica
Tu postura política determina tu opinión sobre absolutamente todo, desde la economía hasta la cultura.
Si eres de izquierdas, es más probable que prefieras la comida ecológica; si eres de derechas, el flamenco o los deportes de motor .
Afectiva
Sientes una conexión emocional más fuerte con alguien que vota como tú que con alguien que comparte tu religión o nacionalidad. El «otro» político no solo está equivocado, sino que es malo.
Se normaliza el insulto y la descalificación en el debate público, tratando al adversario como un enemigo.
Cotidiana
Vivimos en «burbujas» físicas y digitales, rodeados de gente que piensa, se ve y consume como nosotros. Nuestros barrios, amigos y feeds de redes sociales son un eco de nuestras propias creencias.
Los algoritmos de las redes sociales nos muestran contenido que refuerza nuestras ideas y nos indigna, amplificando la sensación de que «el otro lado» es extremista y peligroso.
Esta triple polarización es el caldo de cultivo perfecto para el fanatismo. Crea un mundo dividido en «nosotros» y «ellos», donde el diálogo es imposible porque ya no compartimos una realidad común.
Parte 2: Error de Sistema en un Mundo Aislado – El Caso de Canoa (1968)
San Miguel Canoa en 1968 es el ejemplo perfecto de cómo una ideología tóxica puede infectar y destruir una comunidad en un entorno de aislamiento, como un virus en un sistema sin antivirus.
La masacre no fue un arrebato de locura colectiva, sino el resultado de una cuidadosa manipulación ideológica. El sacerdote Enrique Meza Pérez, la única figura de autoridad en un pueblo aislado y desinformado, actuó como el programador de un sistema cerrado. Ante la llegada de cinco jóvenes empleados universitarios, que para él representaban la amenaza del mundo moderno y el comunismo, Meza Pérez ejecutó un programa de miedo y odio.
Su discurso, que acusaba a los jóvenes de ser «comunistas» que venían a prohibir la religión y a instalar una «bandera roja como el infierno», fue el código malicioso que reescribió la percepción de la realidad de los habitantes. En la mente de los pobladores, los jóvenes dejaron de ser personas y se convirtieron en la encarnación de una amenaza abstracta y demoníaca. El linchamiento que siguió fue, desde esta lógica perversa, un acto de defensa comunitaria, una purga para proteger su sistema de creencias.
Canoa nos enseña una lección aterradora: en ausencia de información plural y pensamiento crítico, una sola voz con la suficiente autoridad puede convertir el «sentido común» en una sentencia de muerte.
Parte 3: La Guerra Viral – Israel-Palestina en la Era Digital (2025-2026)
Si Canoa fue una tragedia de la desinformación en un mundo analógico, el conflicto israelí-palestino es la catástrofe de la sobreinformación en la era digital. Aquí, el problema no es la falta de información, sino la imposibilidad de establecer una verdad compartida en medio de una guerra de narrativas que se libra en cada pantalla de celular.
La escalada de violencia que ha dejado más de 69,000 palestinos muertos y ha llevado a la Corte Penal Internacional a emitir órdenes de arresto contra líderes israelíes por crímenes de guerra y genocidio , no se explica solo por las bombas y los misiles. Se alimenta de una polarización ideológica y afectiva que ha alcanzado niveles sin precedentes, amplificada por las mismas herramientas digitales que debían conectarnos.
En este conflicto, cada bando vive en su propia burbuja ideológica, reforzada por algoritmos que premian el contenido más emocional y extremo. Para un sector de la sociedad israelí, cada acción militar, por devastadora que sea, se justifica dentro de una narrativa de seguridad nacional y derecho a la defensa contra el terrorismo. Para muchos palestinos y sus simpatizantes en el mundo, cada cohete de Hamás es un acto de resistencia desesperada contra décadas de ocupación y opresión.
El resultado es un diálogo de sordos global. Como en un trágico espejo de la polarización cotidiana, el mundo se divide en pro-israelíes y pro-palestinos, y cualquier intento de matiz o crítica a «nuestro» bando es visto como una traición. La ideología, en su forma más tribal, se ha apoderado del debate, haciendo que la paz no solo sea difícil, sino para muchos, indeseable.
Conclusión: El Antídoto – Hacia una Ideología de la Complejidad
Canoa y Gaza, separados por medio siglo y miles de kilómetros, nos gritan la misma advertencia: el mayor peligro para la humanidad no es una ideología en particular, sino la certeza absoluta. El verdadero culpable es el fanatismo, ese estado mental en el que dejamos de pensar y empezamos a creer ciegamente, convirtiendo nuestras ideas en una identidad sagrada y al que piensa diferente en un hereje.
¿Existe un antídoto? Si el problema es la simplificación y la certeza, la solución debe estar en la complejidad y la duda. No podemos liberarnos de la ideología, pero sí podemos elegir qué tipo de ideología queremos cultivar.
Necesitamos una «ideología de la complejidad», un sistema de pensamiento que abrace las siguientes premisas:
1.El reconocimiento de nuestra propia falibilidad: La humildad intelectual para aceptar que nuestra visión del mundo es parcial y que podríamos estar equivocados.
2.La búsqueda activa de la contradicción: En lugar de consumir solo información que confirma nuestras creencias, debemos exponernos deliberadamente a las perspectivas que nos incomodan.
3.La humanización del adversario: Un esfuerzo consciente por entender las razones, miedos y anhelos de quienes están en el otro lado del espectro ideológico, sin que ello signifique justificar sus acciones.
4.La defensa del diálogo como valor supremo: Entender que el objetivo de una conversación no es ganar, sino comprender, y que el único camino para resolver nuestros conflictos sin matarnos es hablando.
Este no es un camino fácil. Requiere un esfuerzo consciente contra la corriente de nuestros instintos tribales y los algoritmos que los explotan. Pero la alternativa, como nos demuestran las cruces de Canoa y los escombros de Gaza, es infinitamente peor. La paz y la supervivencia en el siglo XXI dependerán de nuestra capacidad para desinstalar el software del fanatismo y escribir, juntos, un nuevo código basado en la empatía, el pensamiento crítico y el respeto irrestricto a la dignidad humana.
Explora las sorprendentes conexiones entre el surrealismo de Salvador Dalí y la psicomagia de Alejandro Jodorowsky. Un viaje a través del arte, la locura y la liberación del ser
Desde las vanguardias artísticas que buscaron dinamitar los cimientos de la razón, como el dadaísmo y el surrealismo, emerge un fascinante diálogo entre dos figuras titánicas del siglo XX: Salvador Dalí y Alejandro Jodorowsky. Aunque no se adscriben a los mismos movimientos, un hilo invisible conecta sus universos creativos: la exploración audaz y sin concesiones del subconsciente como territorio para la liberación del ser.
El surrealismo, con Dalí como uno de sus más célebres exponentes, se propuso como una vía de escape de la tiranía de la lógica. El pintor de Figueras, con su método paranoico-crítico, buscaba «sistematizar la confusión y contribuir al descrédito total del mundo de la realidad». Para él, la verdadera lucidez no residía en la cordura aparente, sino en la capacidad de transitar los abismos de la propia mente. «La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco», afirmaba, subrayando que su incursión en lo irracional era un acto consciente y deliberado. Dalí nos invita a aceptar que «un día tendrá que ser admitido oficialmente que lo que hemos bautizado como ‘realidad’ es una ilusión aún mayor que el mundo de los sueños».
Por otro lado, Alejandro Jodorowsky, artista polifacético, cineasta, escritor y creador de la psicomagia, emprende una búsqueda similar, aunque con herramientas distintas. Si bien no se declara surrealista, su obra es un eco de esa misma insurrección contra lo establecido. Para Jodorowsky, las ataduras no provienen tanto de la razón inquisitorial, como diría Dalí, sino de las lealtades invisibles a nuestro árbol genealógico. La metagenealogía, su método para desentrañar los secretos familiares, y la psicomagia, su terapia a través de actos poéticos, buscan romper con los mandatos inconscientes que nos moldean. «La familia, la sociedad, la cultura, nos pone en un molde; cuando nos salimos del molde, empieza la curación», sentencia Jodorowsky. Su filosofía resuena con la de Dalí en la necesidad de una ruptura radical para alcanzar una existencia más auténtica.
Ambos, Dalí y Jodorowsky, son dos insubordinados ante el destino preescrito. Dalí rompe con su padre y con la sombra de un hermano muerto para forjar su propia identidad. Jodorowsky se inventa un pedigrí y desentraña su psique para liberarse de las cadenas ancestrales. En este sentido, ambos encarnan la figura del «loco» del Tarot, ese arcano que avanza sin miedo hacia lo desconocido, libre de las convenciones sociales. Como afirma Jodorowsky, «los pájaros nacidos en una jaula creen que volar es una enfermedad». Dalí, a su manera, también nos incita a volar más allá de la jaula de la razón, declarando que «el genio tiene que pasar por encima de la locura y la locura por encima del genio».
La conexión entre ambos se hace aún más evidente al examinar su relación con el arte y la realidad. Para Dalí, el arte es una herramienta para explorar y plasmar los paisajes oníricos del subconsciente. Para Jodorowsky, el arte es un acto de sanación, un medio para transformar la realidad a través de la imaginación. «Un arte que no sirve para sanar no es arte», afirma el creador de la psicomagia. Ambos, en definitiva, nos enseñan que la verdadera revolución comienza en el interior, en ese espacio insondable donde los sueños, los miedos y los deseos danzan en una coreografía que desafía toda lógica. Son dos faros que nos guían en la exploración de nuestra propia profundidad, recordándonos que, para ser verdaderamente libres, a veces es necesario abrazar nuestra propia y singular locura.
Un análisis comparativo y una propuesta de síntesis entre la fenomenología sistémica de Bert Hellinger y el enfoque artístico-terapéutico de Alejandro Jodorowsky. Este ensayo profundiza en los fundamentos de la Metagenealogía y las Constelaciones Familiares, defendiendo la tesis de su complementariedad. Se incluye una propuesta original de «terapia dual» que integra ambos métodos para una catarsis y reconfiguración del individuo a nivel inconsciente.
Introducción
El ser humano contemporáneo, en su búsqueda de identidad y bienestar, a menudo se percibe como una entidad autónoma, artífice único de su destino. Sin embargo, una creciente corriente de pensamiento terapéutico y social nos confronta con una realidad más compleja: no somos individuos aislados, sino el resultado de una intrincada red de herencias, lealtades y traumas que se transmiten silenciosamente de generación en generación. Este ensayo explora cómo el estudio del árbol genealógico ha pasado de ser un mero pasatiempo genealógico a convertirse en una profunda herramienta de autoconocimiento y sanación.
Las raíces de esta perspectiva se hunden en el psicoanálisis, desde el concepto de inconsciente de Sigmund Freud hasta el inconsciente colectivo de Carl Jung, que postularon la existencia de fuerzas psíquicas que operan más allá de nuestra conciencia individual. Estas ideas encontraron un eco conceptual en teorías posteriores como los campos morfogenéticos de Rupert Sheldrake, que sugieren la existencia de campos de información que moldean el comportamiento en sistemas vivos.
Desde este fértil terreno, han emergido dos de las más influyentes vertientes terapéuticas del siglo XXI para abordar el legado familiar: las Constelaciones Familiares del filósofo y teólogo alemán Bert Hellinger, y la Metagenealogía, desarrollada por el polifacético artista y terapeuta chileno Alejandro Jodorowsky. A primera vista, sus métodos parecen antagónicos: uno basado en la representación escénica y sistémica, el otro en la toma de conciencia y el acto poético. Este ensayo se propone analizar y comparar sus fundamentos teóricos y prácticos, para responder a la pregunta central: ¿cómo abordan estas dos disciplinas la sanación del árbol genealógico, y en qué puntos clave convergen y divergen sus caminos hacia la liberación del individuo?
1. El Legado Invisible: Fundamentos de la Herencia Transgeneracional
Para comprender las propuestas de Hellinger y Jodorowsky, es imperativo primero establecer el marco teórico sobre el que operan. La idea de que las experiencias, traumas y patrones de comportamiento pueden transmitirse a través de las generaciones ha sido explorada por diversas disciplinas. La Psicogenealogía, término acuñado por la psicoterapeuta francesa Anne Ancelin Schützenberger, es fundamental en este campo. Schützenberger demostró a través de su método, el genosociograma —un árbol genealógico detallado que incluye eventos de vida, enfermedades y relaciones afectivas—, cómo se manifiestan las «lealtades invisibles» y el «síndrome del aniversario». Este último fenómeno describe la repetición de eventos significativos (accidentes, enfermedades, muertes) en las mismas fechas o a la misma edad a través de distintas generaciones, sugiriendo la existencia de un «inconsciente familiar» que busca resolver o repetir asuntos pendientes.
Paralelamente, enfoques como la Biodescodificación proponen un vínculo aún más directo entre el conflicto emocional heredado y la biología. Sostiene que una enfermedad no es aleatoria, sino un programa biológico de supervivencia que responde a un conflicto emocional preciso. Cuando este conflicto no es resuelto por la persona que lo vive, el «programa» puede ser transmitido a su descendencia como una predisposición o una memoria celular, manifestándose físicamente.
Estos conceptos conforman la base sobre la cual Hellinger y Jodorowsky construyen sus sistemas: la certeza de que el individuo es portador de una vasta información que trasciende su biografía personal, una «conciencia de clan» que influye en su salud, sus relaciones y su destino.
2. Bert Hellinger y los Órdenes del Amor: La Vía Sistémica-Fenomenológica
Bert Hellinger, a través de su trabajo como misionero, teólogo y psicoterapeuta, desarrolló un método que él mismo denominó fenomenológico: las Constelaciones Familiares. Su genialidad no fue inventar la terapia sistémica, sino crear una herramienta que permite visualizar y sentir las dinámicas ocultas de un sistema familiar en tiempo real.
El Método: En una constelación, una persona (el consultante) elige a miembros de un grupo para que representen a los miembros de su familia. Sin información previa, los representantes comienzan a experimentar sensaciones físicas, emociones y impulsos que no les son propios, sino que pertenecen a las personas que representan. Este fenómeno revela las implicaciones y desórdenes del sistema.
Los Órdenes del Amor: Hellinger observó que el amor en un sistema familiar solo puede fluir si se respetan ciertos órdenes universales. El conflicto surge cuando estos se transgreden:
Pertenencia: Todo miembro de un sistema tiene el mismo derecho a pertenecer. Las exclusiones —debidas a abortos, muertes tempranas, destinos difíciles (locura, crimen) o por ser «la oveja negra»— crean un «vacío» que un descendiente, por amor ciego, intentará llenar, repitiendo el destino del excluido.
Jerarquía (Orden de Precedencia): Quien llegó antes tiene prioridad. Los padres dan, los hijos reciben. Cuando un hijo intenta «salvar» a sus padres o asumir una carga que no le corresponde, se coloca por encima de ellos, alterando el orden y debilitándose a sí mismo.
Equilibrio entre Dar y Tomar: En las relaciones de pareja debe existir un equilibrio. En la relación padres-hijos, los padres dan la vida y los hijos la toman, y la devuelven hacia adelante, a sus propios proyectos o hijos.
El objetivo de una constelación es, por tanto, revelar el desorden y restaurar estos órdenes. Esto se logra a través de movimientos de los representantes y frases sanadoras («Honro tu destino», «Tú eres el grande, yo el pequeño», «Por favor, mírame con buenos ojos») que permiten a cada miembro ocupar su lugar correcto. La sanación no es intelectual, sino una profunda experiencia de asentimiento al destino tal como fue, liberando al individuo de cargas que no le pertenecen.
3. Alejandro Jodorowsky y la Metagenealogía: La Vía del Arte y la Conciencia
Si Hellinger es el fenomenólogo que observa el sistema, Alejandro Jodorowsky es el artista que lo interpreta y lo provoca. Su enfoque, la Metagenealogía, no se presenta como una terapia, sino como un «trabajo de toma de conciencia». Para él, el árbol genealógico es, simultáneamente, un tesoro (fuente de nuestros talentos y potenciales) y una trampa (origen de nuestras limitaciones y repeticiones neuróticas).
El Enfoque: El trabajo es principalmente intelectual y analítico. Se estudian las repeticiones de nombres, fechas, profesiones y enfermedades para identificar los «contratos inconscientes» y los «nudos» que limitan al individuo. Jodorowsky busca despertar al consultante a la comprensión de que su «yo» está colonizado por las personalidades de sus ancestros.
La Sanación a través de la Psicomagia: La propuesta de Jodorowsky para resolver estos nudos es radical y única: la Psicomagia. Sostiene que el inconsciente, que no distingue entre realidad y símbolo, no puede ser sanado con palabras o razones, sino con actos. Un acto psicomágico es una acción poética, a menudo ilógica y teatral, diseñada para impactar al inconsciente y «engañarlo» para que acepte una nueva realidad sanada. Es una prescripción metafórica que busca provocar una catarsis y romper el contrato repetitivo. Si un ancestro perdió dinero, el acto podría ser «alimentar» a un banco con lentejas; si hubo una falta de amor materno, podría ser amamantar simbólicamente una hogaza de pan.
La finalidad de Jodorowsky no es tanto «ordenar» el sistema, sino que el individuo conquiste su Yo esencial, liberándose de la novela familiar para escribir su propia leyenda. La curación es un acto de creación.
4. Conclusiones: La Complementariedad de los Caminos
La tesis central de este ensayo es que los enfoques de Bert Hellinger y Alejandro Jodorowsky, lejos de ser antagónicos, son profundamente complementarios. Representan dos movimientos esenciales en un mismo proceso de sanación: ver y actuar.
Hellinger ofrece el diagnóstico vivencial. Su método permite ver y sentir la estructura del problema. Una constelación es como una radiografía del alma familiar; nos muestra dónde está la fractura, quién está fuera de lugar, dónde se interrumpió el flujo del amor. Proporciona la «imagen de solución», el mapa del territorio ordenado. Sin embargo, para algunas personas, la comprensión y la vivencia de la constelación pueden no ser suficientes para integrar el cambio en la vida cotidiana.
Jodorowsky ofrece la acción integradora. Su método proporciona la herramienta para actuar sobre la revelación. La psicomagia traduce la «imagen de solución» de Hellinger en un lenguaje que el inconsciente puede asimilar: el lenguaje del símbolo y el ritual. Si la constelación muestra que necesito «tomar a mi padre», el acto psicomágico me da una forma concreta y poética de hacerlo, sellando esa nueva postura a un nivel profundo.
En resumen, Hellinger nos ayuda a asentir al pasado («así fue»), mientras que Jodorowsky nos impulsa a crear un futuro diferente («así será»). El primero nos reconcilia con el sistema; el segundo nos empodera como individuos dentro de ese sistema reconciliado. La verdadera liberación no reside en elegir entre el orden y la poesía, sino en entender que el acto poético más poderoso es aquel que nace de la comprensión del orden. La integración de ambos caminos ofrece un horizonte terapéutico de una potencia y profundidad inmensurables, como se exploró en el anexo propositivo de este ensayo.
Anexo Propositivo: Hacia una Terapia Dual — Integrando Psicomagia y Movimientos Sistémicos
La conclusión de nuestro análisis comparativo establece que las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger y la Metagenealogía de Alejandro Jodorowsky, aunque divergentes en su método, comparten un objetivo común: liberar al individuo de las ataduras invisibles de su historia familiar. Hellinger diagnostica el «qué» —el desorden en la estructura sistémica—, mientras que Jodorowsky ofrece un «cómo» —el acto simbólico que habla directamente al inconsciente—. Sin embargo, ¿qué sucedería si trascendemos la comparación para proponer una síntesis? Este anexo explora la creación de un puente práctico entre ambos enfoques, una terapia dual donde la revelación sistémica potencia y da contexto a una acción poética personalizada, generando así una catarsis de reconfiguración profunda.
La premisa es simple pero poderosa: la constelación revela el nudo; la psicomagia, informada por esa revelación, proporciona la herramienta precisa para desatarlo.
Modelo de Intervención en Terapia Dual:
El proceso se estructuraría en dos fases consecutivas que se retroalimentan:
Fase 1: El Diagnóstico Sistémico y la Revelación Emocional.
Análisis Genealógico: Se comienza con el estudio del árbol genealógico (el «genosociograma»), identificando repeticiones de nombres, fechas clave (síndrome de aniversario), profesiones, enfermedades y secretos familiares, al estilo de la Psicogenealogía y la Metagenealogía. De aquí surgen las hipótesis de trabajo sobre los nudos transgeneracionales que afectan al consultante.
Validación a través de la Constelación: Se lleva esta hipótesis a una Constelación Familiar. Este paso es crucial, pues traslada el diagnóstico del plano intelectual al plano vivencial. El consultante no solo «entiende» la dinámica, sino que la siente corporal y emocionalmente al observar la representación de su sistema. El movimiento sanador final de la constelación (ej. un excluido siendo reintegrado, una carga siendo devuelta) proporciona una «imagen de solución» clara y tangible.
Fase 2: La Acción Transformadora o Psicomagia Sistémica.
Con la «imagen de solución» grabada en la mente y el cuerpo, se diseña un acto psicomágico a medida. A diferencia de un acto puramente jodorowskiano, esta acción está diseñada para anclar la solución sistémica revelada por la constelación, respetando así los Órdenes del Amor de Hellinger. El acto no es solo para el inconsciente del individuo, sino que simbólicamente reordena su lugar dentro del clan.
Ejemplos de Aplicación Práctica:
Caso 1: La Deuda Emocional del «Hijo de Reemplazo».
Diagnóstico y Constelación: Un individuo siente una culpa inexplicable y una incapacidad para disfrutar del éxito. El análisis revela que nació para «reemplazar» a un hermano fallecido prematuramente. La constelación muestra a su representante mirando al suelo, incapaz de tomar su lugar. El movimiento sanador consiste en que reconozca a su hermano, le dé su lugar de primogénito y reciba la bendición de sus padres para vivir su propia vida.
Acto de Psicomagia Sistémica: Se le pide al consultante que escriba una carta a su hermano fallecido, reconociéndolo. Luego, comprará un objeto que represente el talento o la pasión que siente que no merece (ej. un pincel, un instrumento musical). Lavará este objeto en un río o en el mar mientras dice en voz alta: «Honro tu destino y ahora, con tu permiso, tomo el mío con toda su fuerza y toda su alegría». El objeto se convierte en un ancla física de su derecho a existir plenamente.
Caso 2: Rompiendo la Lealtad a la Pobreza del Clan.
Diagnóstico y Constelación: Una persona sabotea inconscientemente su prosperidad económica, repitiendo la historia de un abuelo que lo perdió todo en una estafa y decretó que «el dinero es sucio y trae desgracia». La constelación muestra cómo la energía del dinero es rechazada por todo el sistema familiar. El movimiento sanador es que el consultante haga una reverencia a su abuelo, agradezca su lección de prudencia, pero declare su derecho a crear una nueva historia de abundancia para el clan.
Acto de Psicomagia Sistémica: El consultante tomará un billete de alta denominación y lo enterrará simbólicamente a los pies de un árbol fuerte y frondoso, como ofrenda al abuelo, diciendo: «Te devuelvo esta creencia. Honro tu dolor y lo dejo contigo». Acto seguido, tomará diez monedas nuevas y brillantes, las lavará y las colocará en su cartera, declarando: «Yo, [su nombre], como miembro de la familia [apellido], abro mi vida a la prosperidad. El dinero que llega a mí es limpio y lo uso para mi bien y el de los míos».
Esta fusión terapéutica busca, en esencia, crear un ritual de paso. La constelación abre la puerta y muestra el camino; el acto psicomágico es el paso consciente y deliberado a través de ese umbral, sellando a nivel inconsciente, emocional y espiritual una nueva configuración existencial.
Bibliografía (Preliminar)
Hellinger, B. (2001). Órdenes del Amor: Cursos seleccionados de Bert Hellinger. Herder Editorial.
Jodorowsky, A., & Costa, M. (2001). Metagenealogía: Cómo transformar la herencia de tus antepasados en una oportunidad de futuro. Editorial Siruela.
Schützenberger, A. A. (1998). ¡Ay, mis abuelos!: Cómo superar el pasado familiar y ser uno mismo. Ediciones Obelisco.
Sheldrake, R. (1981). Una nueva ciencia de la vida: La hipótesis de la causación formativa. Editorial Kairós.
Ulsamer, B. (2004). Sin raíces no hay alas: La terapia sistémica de Bert Hellinger. Luciérnaga.
En este articulo quiero hacer un desglose de un tema que para mi, en este momento me resulta interesante; atañe a mi persona y tambien a todo aquel que llega a la edad adulta de los cincuenta o más, es sin lugar a dudas de considerar que quien llega a esa edad sea hombre o mujer, sea como sea, le haya ido como le haya ido, ha recopilado en ese transcurso de tiempo un sinnúmero de experiencias particulares que le atañen a él mismo, es la sabiduría la que asoma, aunque unos no la entiendan y otros si, como quiera que sea; la vida no es llevada a cabo mediante estándares sociales de éxito o de fracaso, por lo menos para mi no, puesto que las personas no tienen entendimiento de que cosas ha venido ha hacer a la vida; a que cosa la persona a venido a existir, o tal vez la misma persona tampoco entiende, llegado a ese punto a que cosa a venido a la vida, y eso está bien, porque esa es su sabiduría, aunque no se entienda esto.
Veamos ejemplos y vamos a lo básico; a mi me encanta observar a los animales, es con ellos en donde se obtiene cierta sabiduría de la vida, mi ejemplo son los primates y dentro de los primates los gorilas; estos animales son verdaderamente asombrosos, todo de ellos me sorprende, su lenguaje corporal, la estructura social en la que viven, la similitud de características humanoides, casi de genética parental. Dentro de la manada simiesca hay un orden social, él hace que las jerarquías se respeten, cumple con la función de hacer que esa nervadura de socialización invisible se equilibre. Por eso pienso que así como en estos gorilas se asoma esta estructura social, también considero holísticamente que este esquema se presenta en la sociedad humana.
Se nos ha hecho pensar que las personas de más de cincuenta ya están en declive, viven sus últimos años, ya chochean, sean hombres o mujeres y sobre todo las mujeres viven este tenor despreciativo, pues las mujeres viven dentro de una temporalidad que caduca demasiado rápido tanto como su belleza y tanto como el toparse con el muro de los treinta que no son capaces de decir su edad porque es suficientemente vergonzoso, la menopausia es un concepto no trabajado dentro de la conciencia de la persona y cuando menos se da cuenta el cuerpo y las situaciones de la sociedad hacen entrar a un ritmo distinto no comprendido y en un estatus social y biológico de menos valía. Para los hombres no funciona de esa manera, más bien la experiencia que ha sumado en los años hace que la persona madura se convierta en un hombre interesante y de mayor valor.
Por último habría que aclarar como concibo la idea de lomo plateado, para mi es aquel que ha obtenido experiencia de vida a lo largo de los años y ha conseguido de ellos la decantación valorable de lo importante en la vida y para mi es: respeto aceptación y equilibrio.
Yo sí quería tener a ese bebé, pero la vaca me tumbó de un patadón, si tan sólo hubiera ido Cesáreo a ordeñar, pero se tenía que ir al aserradero a atender a los trabajadores, ya ni modo, ya con este son siete mis hermosos bebes abortados, como me encantaría haberlo tenido en mis brazos apapacharlo amarlo sin medida, como amaría tanto darle de comer, amamantarlo y que fuera un sentido de vida para esta vida acá en la sierra de Chihuahua, voy a seguir intentándolo hasta que ese hijo o hija se me logre. La madre toma la sábana y se recuesta de lado y se cobija, está en cama postrada luego del accidente que tuvo en el corral, es de mañana y la señora que cuida a la enferma es una tarahumara que apenas si habla español; en derredor, el rocío ya cayó y las gallinas comenzaron a picotear el piso para encontrar alimento y maíz quebrado, en el horizonte no hay zopilotes, sólo unas nubes lagañosas y escuálidas.
Y heme aquí como una sombra, como un éter sin tiempo, cobijándome en la unidad, en este silencio amoroso, y voy aquí por temporadas eternas, casi sin movimiento, sin llegar a esa creación individual, personalizada, completamente humana, yo quiero ser, pero esto que yo soy es la completitud, es lo abarcante, donde todo está y nada falta, pero la experimentación de todo ser nunca termina, es infinita, no se detiene y es ascendente, siempre explorando posibilidades, siempre intentando la vida porque ese es nuestro destino. Voy a continuar como un espectro, hasta que pueda de nueva cuenta anclarme.
Ella iba con toda la intención a la clínica, no avisó a nadie, sólo pidió permiso en el trabajo y se encaminó al lugar de la desesperanza, cuando estuvo en la sala de espera llegó la enfermera, ella, la enfermera, había tratado ya a muchísimas pacientes y sabía que muchas de ellas se arrepienten de estar allí y quieren salir y la enfermera se encarga de terminar de convencerlas, eso que despierta en ellas en ese momento es la intuición el ser de vida que está sembrado en su interior. Salió del procedimiento ya que para menos es más, se dirigió a continuar con su vida como si nada, como si se hubiera desecho de un pedazo de uña o cómo cortarse el cabello. La vida le sembraba vida y ella la rechazaba, es como cuando un brote de una semilla explota en su germinar y en ese germinar se le cercena la intención y entonces la energía contraria se manifiesta.
De nueva cuenta estoy aquí en el limbo, una vez más regreso a la cómoda estancia del uno, para poder cavilar aunque sea un poco, a comprender los sinos de la vida humana, como es que esa experiencia de vida da muchos sentidos dentro de la existencia, como es que dentro de la existencia se conglomeran tantas voluntades y posibilidades del ser, me pregunto porque la vida suele ser muy efímera y sin cohesión, algunas veces la intuyo como no coherente e incluso irracional, a lo largo de esta trascendencia, dentro de los múltiples acercamientos e intenciones mías, la sabiduría que me cubre es tan abarcante y sobrada que las madres que toman sus decisiones contra la vida son aprendices de los nonatos, de esto que soy yo, yo dejo que la madre aprenda, porque cuando la madre aprende los nonatos ya no somos necesarios, somos extinguidos, porque todas abrazan la vida y la manifiestan desde su ser, y yo desde aquí desde este sitio observo desde una perspectiva de espectador como la madre que me negó con toda su intención y sin conciencia observo cómo ocurre su vida y a lo largo de su vida percibo desventuras en su existencia, depresión y soledad y una suerte de vacío de vida. Soy un ser con compasión y empatía.
La madre que hace muchos años había abortado se recuesta en la cama, es noche y duerme profundamente: sueña,
Nonato: (flotando en un espacio de luz tenue) ¿Quién eres tú? ¿Por qué estoy aquí?
Ella: (apareciendo como una figura etérea) Soy quien te dio la vida y luego te la arrebató. Me arrepiento profundamente de mi decisión. Estoy atrapada en la tristeza y la culpa desde entonces.
Nonato: (con comprensión) Comprendo tus sentimientos y el peso de tu arrepentimiento. ¿Puedes explicarme por qué tomaste esa decisión en aquel entonces?
Ella: Me sentía asustada y confundida. No estaba preparada para asumir la responsabilidad de criarte. Pero ahora veo cuánto me equivoqué. Me arrepiento cada día.
Nonato: A pesar de todo, quiero que sepas que te perdono. Acepto que tomaste una decisión difícil en un momento de tu vida. Pero también quiero que encuentres la paz y la redención.
Ella: No merezco tu perdón, pero estoy agradecida por tu compasión. He vivido con un vacío en mi corazón desde aquel día. ¿Cómo puedo encontrar la paz después de todo lo que hice?
Nonato: El primer paso es perdonarte a ti misma. Permítete sanar y liberarte de la culpa. No puedes cambiar el pasado, pero puedes trabajar para ser una mejor persona en el presente y el futuro.
Ella: ¿Cómo puedo hacer eso? ¿Cómo puedo encontrar la redención?
Nonato: Acepta tu responsabilidad y utiliza esta experiencia para crecer. Aprende a amarte a ti misma y a cuidar de tu bienestar emocional. Busca la ayuda que necesitas para superar tu depresión y soledad. Tienes la capacidad de encontrar la felicidad y el propósito en tu vida.
Luego de los años, la mujer que había abortado por un accidente con una vaca tuvo una hija, luego de tantos intentos infructuosos, a tal grado que a esta bebé le puso por nombre Socorro porque se la había encomendado al Perpetuo Socorro para que se lograse. La amó y la quiso mucho; esa nonata se convirtió, con los años, en una mujer que deseó tener muchos hijos y, heme aquí, uno de sus hijos, de esa señora Socorro. Soy alguien que escribe y deja enseñanzas de esa sabiduría de vida que es amar la existencia y cobijarla toda con amor.
Nunca elegí lo que soy ahora, sin responsabilidad alguna por mis palabras pasadas o futuras. Lo afirmo y lo niego en el mismo instante, mientras sigo inmerso en el juego, con un toque socarrón.
A los objetos repugnantes les encontramos encanto,
Surgidos de tu esencia,
Tus senos victoriosos,
Senos sorprendidos.
Él anhela amar, pero aquellos a quienes desea amar lo observan con temor.
Besar y acariciar el seno maltrecho de una vieja prostituta.
La harapienta entregando a sus voraces fauces, el tesoro lácteo de sus pechos caídos.
Suspiro por esas nalgas, de extraordinaria belleza, y el busto de un joven imberbe. Ahora percibo el aroma de tu ardiente seno.
Mis gustos: muerte, erotismo, modernidad, arte contemporáneo.
Pequeñas caricias en los ojos.
No puedo ocupar el lugar que ha dejado Dios, ya que el asiento me queda grande y a veces huelo a sudor, con pies adoloridos por tanto caminar.
La configuración de la escarcha se ha vuelto sombría.
Andamos en un estado catatónico, en piloto automático.
La generosidad intenta ganarme entre la multitud.
Observo a los demás y son muy pocos los que se ven.
La siembra soporífera de los verbos ha comenzado; inusitadamente, limpio el lugar y busco el limbo.
La mentira que se escurre por la televisión es miel, y aquel que se acerca queda embadurnado.
Tu capacidad de asombro no vale si no te provoca convulsiones.
Las teclas esquivas me tientan a seguir decodificando, sobre ellas la tela cognitiva que se aplana en la conciencia.
El conocimiento técnico y el cambio de las sociedades cerradas. La globalización. ¿Qué sucede con las sociedades que rehúsan unirse a la aldea global?
Creación de un manifiesto.
Sembrar el caos, la incertidumbre, el terrorismo pacífico.
Presidio allanado y libertino.
El dios omnipresente resulta inescrupuloso, pues ya se ha percatado de que me estoy frotando.
Tan solo veo un libro literario y se dibuja en mí un rostro cervantino, mi musa se convierte en mi mofletudo caballerango.
Cucarachas y moscas, naturaleza de la más hermosa.
La mente como testigo implicada del cuerpo.
Él anhela amar, pero los que desea amar lo observan con temor.
Besando y succionando el pecho maltratado de una vieja prostituta.
las vastas tierras de Tlaxcala, se encuentra un sitio ancestral llamado Xochitecatl. Este lugar, oculto entre las montañas del Popocatépetl, la Matlalcueyatl y el Ixtacihuatl y bañado por la energía de los astros, ha sido testigo de sucesos extraordinarios a lo largo de los siglos. Sus imponentes pirámides y ruinas olmecas-chicalancas resguardan secretos y misterios que desafían la comprensión humana. En este mágico rincón del mundo, donde la realidad se entrelaza con lo desconocido, surgió una historia de amor prohibido. Citlalpopocatzin Chimalhua, un joven guerrero de noble corazón pero de casta baja, vagaba entre las sombras de Xochitecatl. Su alma intrépida y su mirada audaz escondían un anhelo insaciable de trascender los límites de su condición.
En una tarde radiante, Citlalpopocatzin Chimalhua se encontró con Malintzin Cihuacóatl, una mujer de exquisita belleza que había sido escogida para ser regalada a unos misteriosos extranjeros que habían llegado a Xochitecatl. Desde el momento en que sus ojos se cruzaron, el destino unió sus almas de forma irremediable. El amor floreció entre Citlalpopocatzin Chimalhua y Malintzin Cihuacóatl, a pesar de las barreras que los separaban. Las sombras de las pirámides olmecas-chicalancas se convirtieron en su refugio secreto, donde compartían sus anhelos, sueños y promesas. Sin embargo, la cruel realidad se abalanzó sobre ellos.
La noche en que Malintzin Cihuacóatl estaba destinada a partir con los extranjeros, Citlalpopocatzin Chimalhua la tomó entre sus brazos y susurró palabras de despedida. Lágrimas cristalinas surcaron sus mejillas mientras el destino los separaba. Malintzin Cihuacóatl, con el corazón destrozado, partió hacia un futuro incierto junto a aquellos que desconocían los tesoros de Xochitecatl. Citlalpopocatzin Chimalhua, con el alma en pedazos, miró hacia el cielo estrellado buscando respuestas. En ese momento, una nave extraterrestre descendió silenciosamente desde lo más alto. Sin pensarlo dos veces, Citlalpopocatzin Chimalhua se subió a la nave, buscando en los confines del cosmos una forma de seguir el rastro de su amada.
La nave se elevó rápidamente, rompiendo la barrera de la atmósfera terrestre. Citlalpopocatzin Chimalhua, con una mezcla de esperanza y temor en su corazón, se adentró en un viaje más allá de lo conocido, en busca de un amor que trascendía la propia existencia. Mientras la nave desaparecía en el infinito, Xochitecatl permanecía inmutable, guardando sus secretos y susurros de antiguos dioses. Los avistamientos ovnis se sucedían, al igual que la energía enigmática que emanaba de aquel lugar sagrado. La conexión entre los antiguos olmecas-xicalancas y los visitantes de otros mundos persistía, envolviendo el sitio en un aura de misterio y enigma.
Luego de embarcarse en su viaje intergaláctico, Citlalpopocatzin Chimalhua encontró un rincón lejano del universo donde seres avanzados compartían conocimientos sobre genética y clonación. Determinado a reunirse con su amada Malintzin Cihuacóatl, Citlalpopocatzin Chimalhua se sumergió en el estudio de estas ciencias, decidido a replicarla de alguna manera. Con el tiempo, Citlalpopocatzin Chimalhua adquirió habilidades y conocimientos profundos sobre la manipulación genética. Aplicando lo aprendido, se embarcó en un ambicioso proyecto para clonar a Malintzin Cihuacóatl, recreando cada fibra de su ser, cada destello de su esencia. Con los mechones de su cabellera que ella le había regalado como ofrenda a su amor.
Trabajó incansablemente en su laboratorio espacial, perfeccionando cada detalle para asegurarse de que la Malintzin Cihuacóatl clonada fuese idéntica en todos los aspectos. Después de incontables experimentos y ensayos, finalmente logró su cometido. Cuando la Malintzin Cihuacóatl clonada despertó, Citlalpopocatzin Chimalhua quedó asombrado por la perfección de su creación. Era como si su amada hubiera regresado a la vida misma. Ambos se encontraron, y el amor que habían compartido se avivó con una intensidad aún mayor. Juntos, exploraron los confines del universo, disfrutando de la eternidad que les había sido otorgada.
Recorrieron planetas lejanos, maravillándose con la diversidad de formas de vida que encontraban. Desde civilizaciones ancestrales hasta seres de luz pura, Citlalpopocatzin Chimalhua y su amada clonada vivieron innumerables aventuras, experimentando la grandeza y la belleza del cosmos. Sin embargo, a medida que el tiempo pasaba, Citlalpopocatzin Chimalhua comenzó a darse cuenta de que, aunque su amada clonada era una réplica perfecta de Malintzin Cihuacóatl, algo faltaba. Había una chispa de originalidad y unicidad que no podía ser replicada. Aunque compartían momentos de felicidad y amor, la sombra de la imposibilidad de la existencia real de Malintzin Cihuacóatl siempre los perseguía.
A medida que exploraban y conocían nuevas culturas alienígenas, Citlalpopocatzin Chimalhua comprendió que, en su búsqueda por aferrarse a un amor perdido, había perdido la oportunidad de descubrir nuevos encuentros y amores en el vasto universo. Se dio cuenta de que el verdadero viaje no estaba en la clonación de su amada, sino en la apertura a nuevas experiencias y conexiones. Con el corazón en calma, Citlalpopocatzin Chimalhua tomó la decisión de despedirse de su amada clonada. Juntos, compartieron su último y tierno adiós, reconociendo que su historia de amor era especial y única, pero que el cosmos estaba lleno de infinitas posibilidades y encuentros.
Citlalpopocatzin Chimalhua continuó su viaje, ahora solo pero lleno de aprendizaje y sabiduría. En cada rincón que exploraba, dejaba un legado de amor y compasión. Aprendió a valorar cada momento efímero y a apreciar las conexiones fugaces que el universo le ofrecía. Él regresó A Xichitecatl pero ella ya no estaba, era solo una leyenda y dejó enseñanza a los tlaxcaltecas de la región, el dibujo de un dios guerrero con un cilindro en las manos es Citlalpopocatzin Chimalhua con un tubo de ensayo grande, es el mensaje de que no se debe abusar de la clonación genética.