Edgar Sánchez Quintana

Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.

Categoría: cuento

  • El río siempre ha estado allí, pero lo que apareció fue reciente y muy inesperado. Los antiguos tlaxcaltecas lo sabían, aunque nunca pudieron expresarlo. El río Zahuapan ha sido, desde antes de que se edificara la ciudad, parte integral del paisaje de este sitio anclado en el altiplano mexicano. En sus inicios, el agua era…

  • Antes de que pudiera intentar alguna otra cosa, Martín Barrios fue invitado al bautizo, aunque pudo bien quedarse en casa, viendo “tele” como lo tenía pensado, pero su boleto de ociosidad se acabó al cocinarse la tarde. Llego Patricia a invitarlo; ella finalmente no iría a la boda de Mónica en Puebla porque la habían…

  • “…Robert Burton narra la historia de una Lamía, que había asumido forma humana y que sedujo a un joven filósofo ‘no menos agraciado que ella”. Jorge Luis Borges Diosito me dio la oportunidad de soñarte, y allí es donde te encontré, quería que fueras parte de mi voluntad. El deseo de poseerte ha sido de…

  • En la catedral de san Antonio de los Arenales, la madera luce su riqueza en las molduras talladas y repujadas en pan de oro. El candelabro de hierro forjado, suspendido en la cúpula central, ilumina el entorno. Sus retorcidas formas rococó recuerdan a un arácnido de un mundo fantástico. A lo alto y en torno,…

  • “La pobre gente siempre está Dispuesta a dejarse embaucar.” Alfonso Reyes —Trato de alcanzar las cosas, de escudriñarlas, de entender los significados. Encuentro un infinito de simbolizaciones, de elementos, de sentidos, y el mío no está; tal vez sea, que la idea es no encontrar el sentido en este momento, sino en otro. Sea por…

  • —¡Qué pasó, Daniel, ¡cómo estás! Pero pásale, estaba en mi cuarto nomás de flojo. Y tú… ¿de dónde vienes? —Fui con mi tía Leonora y tu casa me quedaba de pasada, pero ya se me hizo tarde, mira, ya casi son las ocho. —Tú no te apures, total aquí te quedas a dormir. Puedes hablar…

  • —Nací cuando mi padre sembró en el traspatio un árbol de manzana. Mi abuelo tenía una huerta, y quienes ayudaban con la cosecha eran en parte los tarahumaras. En el momento en que mi padre regaba el árbol, yo abría los ojos a la vida. —Después de tantos años, ahora bajo la sombra de este…

  • Queridísimas amigas mías: Yo no soy ningún fisgón, pero ¿me creerían que la casa que visité hace unos días era un verdadero trochil? Estaba toda patas pa’ arriba. Si la vieran algunas de ustedes, tal vez saldrían espantadas. ¡Ay, no! Toda la casa era un espanto. ¡Qué horror! Inmundicia por aquí, inmundicia por allá. Sí,…

  • Ella se mecía y se mecía en el columpio. Sus manos ataban las cadenas. Los eslabones sosteniendo el herrumbrado chirriar. Como un péndulo accionaba el radio de alcance. Sus cabellos corriendo al ambiente; sus piernas se lanzaban de frente y su cuerpo arqueado con figuras, curvas. En su cara una sonrisa en la cual reflejaba…

  • —Que dicen, nos vamos a “Buenos Aires” o vamos a coger víboras por aquél lado de la cueva— dijo Toño, el niño pecoso y escuálido a la tercia de chamacos mocudos. —Hay donde gusten— dice Marcial sujetándose el zapato puesto sobre el guarda fango de la bicicleta de Toño. — ¡Chin—chin el último en llegar…