Edgar Sánchez Quintana

Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.

Categoría: cuentos

colección de cuentos cortos de Edgar Sánchez Quintana

  • Mi corazonada no había sido tal cuando supe que no los encontraría más que en la perrera municipal. Sin duda, pagaría una multa por los canes de enfrente. A mi madre siempre le han gustado los perros, y por supuesto que a mí también, siempre y cuando sean míos, porque los que son de la…

  • —Me volví terrestre de repente, sin darme cuenta, hasta que el auto comenzó a moverse en el parque de la ciudad. Entré a otro mundo, pero, como siempre, sólo vine a pasear. Pensé que escaparía del aburrimiento, pero el hastío de la gente se me pegó de inmediato, a la cara, a los ojos. Mis…

  • «Relatos al Borde V» es una colección de catorce cuentos que invita al lector a transitar por los márgenes de la realidad y la ficción, donde los personajes se encuentran al borde de situaciones que desafían lo cotidiano y, en algunos casos, la propia razón. Cada historia se erige como un microcosmos en sí mismo,…

  • —Me iré al departamento de ventas y allí encontraré a los encargados que dirigen el mercado. Las computadoras en la amplia sala estarán interconectadas con un sistema operativo en trabajo de grupo. El fax en la cómoda donde están los archivos de clientes se ubicará en la vitrina, junto con el premio de producción y…

  • Algunas veces pensé que ser escritor me haría un hombre especial, como si el hecho de escribir fuera una función importante. La cosa es que sigo indagando y creo que sí, quiero ser escritor. Sigo pensando que puedo ser un hombre especial, nada más que no sé en qué sentido. Especial porque sería un espécimen…

  • —Esta es la peor hora del día, vitalidad opaca, deprimente. Odio esta hora. Me siento como si me hubieran comido y vomitado. Circulo por las calles, con el embrutecimiento pegado a la cara, al cuerpo. — El viento dibuja algunas barbas de frescura en su semblante, pero ni así, el cerebro se les acomoda a…

  • Zumbaba cerca, parecía un vuelo desesperado, con prisa, en unos aspavientos acelerados. Danzaba en el aire que respiraba, luego, la mosca se detuvo; aventurándose a comer el azúcar de la taza de café, en el borde floreado y albino. Me miró, diciendo: —Tú eres Dios. Tú eres eterno, lo puedes todo; yo soy perecedero, mortal…

  • Caminaba con pasos apresurados en medio de una ciudad que conocía desde pequeño pero que aún no dejaba de percibir cosas nuevas, o situaciones diferentes. Sabía que ella lo esperaba y por eso aceleraba su paso, saludando a algunos amigos con reverencia al estilo político. A lo lejos pudo ver la florería de la esquina…

  • —Sólo bastaba ver el cielo hacia algún lugar para advertir las parvadas de pájaros dando giros en el aire. Eso me gustaba, más cuando se vive en una ciudad capital donde todo se mueve, cambia y se moderniza por amor a la humanidad, al progreso. Yo realmente no sé lo que significa progreso, pero me…

  • Se veía muy moderna con su copete alzado, como una pequeña ola reventando en su frente. La observaba oculto entre las ramas, agazapado, tratando de ser imperceptible. Los arbustos eran un refugio ideal para ocultarme. Me sentía fortalecido en mi escondite mientras ella jugaba con su bolso y reía con su amiga en el pasillo…