Sitio web oficial del escritor y filósofo Edgar Sánchez Quintana. Explora su obra completa, incluyendo novelas, cuentos, teatro, ensayos y periodismo cultural.
Licenciado en Filosofía, escritor, docente y chef con sólida trayectoria en creación literaria, formación académica y desarrollo cultural. Becario en múltiples ocasiones de instituciones estatales y nacionales en el área de literatura. Autor de novela, cuento, ensayo y prosa poética. Experiencia en docencia media superior y capacitación técnica en gastronomía. Cinturón Negro en Lima Lama y vicepresidente de asociación estatal de artes marciales.
«El Principito», escrita por Antoine de Saint-Exupéry, es una obra literaria universalmente aclamada que ha cautivado los corazones de lectores de todas las edades desde su publicación en 1943. En este artículo, exploraremos la riqueza de esta novela, su impacto en la literatura y la crítica que ha generado a lo largo de los años.
«El Principito» es una obra maestra que combina elementos de cuentos de hadas, filosofía y reflexiones existenciales. La historia sigue las aventuras de un piloto perdido en el desierto del Sahara, quien se encuentra con un niño proveniente de otro planeta: el Principito. A través de sus conversaciones y encuentros con personajes peculiares, el autor transmite mensajes profundos sobre la naturaleza humana, el amor, la amistad y la importancia de mantener una perspectiva infantil frente a la vida adulta.
Una de las críticas más destacadas de «El Principito» es su estilo poético y simbólico. Saint-Exupéry utiliza un lenguaje sencillo y directo, acompañado de ilustraciones simples pero evocadoras, que invitan a los lectores a adentrarse en un mundo de metáforas y alegorías. Esto permite que tanto niños como adultos puedan disfrutar y encontrar significado en la historia. El uso de la metáfora del «baobab», por ejemplo, simboliza las preocupaciones que pueden crecer y aplastar nuestra existencia si no las enfrentamos a tiempo.
Otra crítica relevante es la crítica social que subyace en la obra. Saint-Exupéry aborda temas como la pérdida de la inocencia, la falta de conexión humana y la obsesión por el consumo materialista. A través de personajes como el rey vanidoso, el hombre de negocios obsesionado con los números y el geógrafo que no explora, el autor reflexiona sobre las prioridades equivocadas de la sociedad moderna y nos insta a reevaluar nuestras propias vidas.
«El Principito» de Antoine de Saint-Exupéry es una obra literaria atemporal que ha conquistado los corazones de millones de lectores en todo el mundo. Su combinación de narrativa encantadora, metáforas evocadoras y mensajes profundos la convierten en una joya literaria que trasciende generaciones. A través de su crítica social y su llamado a preservar la esencia de la infancia, esta obra nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas y prioridades.
Gustavo sacó las llaves de su bolsillo y las introdujo en la cerradura. Con un giro suave, abrió la puerta de su casa. Sin embargo, ese simple acto desencadenó una serie de eventos extraordinarios que transformaron su vida cotidiana en algo totalmente inesperado.
Al ingresar a su hogar, Gustavo se percató de que algo fuera de lo común ocurría con sus objetos. Los zapatos, al ser liberados de sus pies, cobraron vida propia y se lanzaron a correr por la casa. Saltaban y se movían frenéticamente, tratando de escapar del olor de los pies de Gustavo. Era una escena cómica y caótica a la vez.
Cuando Gustavo llegó a la cocina, se encontró con una situación aún más desconcertante. Sus dientes postizos se habían liberado de su boca y se dedicaban a bailar y reírse sobre la mesa. Parecían disfrutar de su independencia y de la oportunidad de divertirse sin restricciones.
Pero la verdadera sorpresa aguardaba en su habitación. Al mirarse en el espejo, Gustavo vio cómo las imágenes se distorsionaban y se volvían extravagantes. El espejo cobraba vida propia, mostrando un mundo paralelo y surrealista. Mientras tanto, sus pupilentes se desprendieron de sus ojos y rodaron por el suelo, saliendo disparados como llantas descontroladas. Parecían ansiosos por explorar el mundo exterior y escapar de los límites impuestos por la mirada humana.
Gustavo se encontraba perplejo pero, en lugar de asustarse, decidió unirse a la locura. Se unió a la danza de los zapatos, rió con sus dientes postizos y se sumergió en el caos visual de los pupilentes. Juntos, experimentaron una liberación que nunca habían imaginado.
Y así, Gustavo decidió abandonar las ataduras de la normalidad. Salió de su casa descalzo, con una sonrisa incompleta y la visión borrosa. Enfrentó al mundo con su autenticidad y se unió a un regimiento singular compuesto por zapatos, dientes postizos y pupilentes marchando en una extraña guerra ficticia.
Una reflexión sobre los valores tlaxcaltecas y la necesidad de superar la visión colonial en la conmemoración de los 500 años.
Edgar Sánchez Quintana.
Contexto histórico y perspectiva colonial
Me propongo en este ensayo posicionar mi pensar en cuanto a un evento histórico relevante, que es la conmemoración de los 500 años de la fundación de Tlaxcala, a mi manera de entender la celebración de los quinientos años de la fundación de Tlaxcala debe trascender el marco colonial y explorar los valores y estructuras sociales de los antiguos señoríos que formaron una civilización organizada y avanzada antes de la llegada de los españoles. Es crucial, en la reconstrucción de la identidad tlaxcalteca contemporánea, resalte estos valores ancestrales y evite que la conmemoración se convierta en un escenario de intereses políticos superficiales o gastos innecesarios que desvirtúen el reconocimiento genuino de una historia mucho más profunda y compleja.
En la palestra ponemos los valores, de aquellos naturales de antes de la llegada de los españoles como seres aglutinados en valores como la libertad, la autonomía, la resistencia cultural, una sociedad orgullosa de sí misma. Por razones bien formadas los antiguos ancestros de Tlaxcala tenían por territorio esta zona y la llamaban republica conformada por los cuatro señoríos: Tepeticpac[1], Ocotelulco, Tizatán, y Quiahuiztlan, en ellos se demuestra que tenían una república confederada con características bien definidas, mostrando un modelo de organización política, económica y militar autónoma.
Las rivalidades entre los mexicas y tlaxcaltecas se fueron acrecentando debido al ámbito económico, puesto que su sitio en la región era paso para mercancías que venían tanto del norte como del sur, así como de ambos mares, y su amplia estructura social permitía tener correspondencia con distintas tribus y regiones de la comarca, su panteón de dioses le venía bien, cohaticue, camaxtli, texcaltipoca, que si bien no eran dioses sino divinidades y no exclusivas sino que algunos otros pueblos las fueron adoptando como divinidades propias.
Valores de los señoríos tlaxcaltecas
Una sociedad que se acrecienta con el tiempo se vuelve compleja , se especializa y jerarquiza para conformar una sociedad, con tradiciones, sistemas legales y estructuras jerárquicas[2] no hace otra cosa más que enriquecer su entorno y ser envidiado por otros, como lo serían los mexicas y los cholultecas, había un odio de los tlaxcaltecas hacia los mexicas, pero primordialmente por sus principios fundacionales, los cuatro señoríos, eran una república confederada independiente y no se avasallaba ante ningún señor[3], o dios y el imperio Mexica era un gobierno expansionista y avasallador, esto respondían los principales y cito:
(Diego, 1999)§ 154. “A lo cual respondieron los embajadores de Tlaxcalla: “Señores muy poderosos, Tlaxcalla no os debe vasallaje, ni desde que salieron de las Siete Cuevas, jamás reconocieron con tributo ni pecho a ningún rey ni príncipe del mundo, porque siempre han conservado su libertad; y como no acostumbrados a ésto, no te querrán obedecer, porque antes morirán que tal cosa como ésta consentir”
Tlaxcala sólo defendía su territorio, lo protegía de intromisiones de otras regiones.
Comparativa con otras civilizaciones
La bravía que tenían los tlaxcaltecas guerreros y su indomabilidad les hizo ganarse bastante respeto, la idiosincrasia del guerrero y sus tradiciones dificultosas para llegar a serlo, un guerrero águila o un guerrero jaguar era una marca de prestigio y respeto, había una serie de etapas a superar que estaban concomitantemente entrelazadas con el carácter que debían de tener así como la ligadura que esto conllevaba con la religión, el honor en combate y el compromiso con los dioses de la guerra como Huitzilopochtli, viene a bien recordar los guerreros, espartanos ya que estos eran famosos en su tiempo por tener una disciplina rígida y su rechazo a cualquier forma de debilidad; su carácter estaba forjado en un ambiente de autosuficiencia extrema donde la valentía en la batalla era lo más valorado, aceptar la muerte por la defensa de Esparta era el mayor honor, y la cobardía era considerada una deshonra insuperable, lo mismo podríamos decir de los hoplitas griegos cuyos valores estaban en conformarse como una unidad en falange y su disciplina fuerte era tal que desaparecía el individuo y el entrenamiento los hacía fuertes con los más altos ideales de defender a la polis.
Estos ejemplos traigo a colación para poner en igualdad a los guerreros tlaxcaltecas, los espartanos no eran mejores que los tlaxcaltecas y lo mismo que los hoplitas griegos no eran mejores que los tlaxcaltecas, más bien ha de verse como una síntesis de valores de ambos en sus distintas civilizaciones, ha de ser que en veces la ignorancia aturde, pero sabiendo se entenderá las razones del porque el imperio azteca les tenía en alta estima y no arrasaba a ese pueblo tlaxcalteca por razones de respeto y porque de alguna manera Moctecuzoma sabía que eran los tlaxcaltecas descendientes de las mismas regiones y ramas de donde todos habían partido, es decir, de las siete cuevas y seguramente escuchaba la poesía y el arte de esas regiones.
En los tiempos previos a la llegada de los españoles los tlaxcaltecas desarrollaban una resistencia cultural, puesto que la hegemonía del imperio azteca diezmaba los hábitos y la idiosincrasia de las regiones aledañas; imaginemos a Estados Unidos de Norteamérica, con sus hamburguesas y hot-dogs en la actualidad, pues era así de manera ejemplificada, debía de tener una identidad bien fundada y una sociedad orgullosa de su pasado y resiliente para sobrellevar el próximo futuro; incluso puedo asegurar que la identidad del pueblo tlaxcalteca nunca fue diezmada u opacada, ni aun cuando surgió la refriega moderna de la traición que le achacan o bien cuando hacen risa de que “no existe”, eso, me da a entender a nivel simbólico que hay que demeritar y hacer menos para sentirnos más y así lograr pérdida de identidad.
La colaboración y unidad como valores primigenios sirvieron para cuando los españoles llegaron a este territorio, sólo fue luego de que convinieran entre ellos de que llegaran a este territorio, la manera como los españoles pudieran pisar esta tierra, no pudo haber sido de otra manera. Tlaxcala no era un fin para las intenciones de los españoles sino un medio para llegar al imperio mexica, la alianza que se formó fue para beneficio de ambos, las alianzas con otros pueblos de parte de los Tlaxcaltecas ya habían sido como las uniones con los texcocanos y otros no menos importantes.
La identidad del pueblo tlaxcalteca como pueblo guerrero y feroz se transformó para mal a la llegada de los españoles, no es que estos tuvieran esa intención sino la mezcla de idiosincrasias trajo consigo demerito de virtudes de los naturales e imposición de razones europeas, que no entendían la cosmogonía y su organización social, de tal modo que los unos imponían sus maneras “europeas” de civilización ante un falto entendimiento de las tradiciones y culturas de los “salvajes” tlaxcaltecas, en este punto podemos considerar el pensamiento del antropólogo Claude Lévi-Straus en “Tristes trópicos” (1955)
“La civilización nunca es lo que dice ser: ella no escoge entre orden y caos, sino que establece arbitrariamente la distinción entre los suyos, a los que consideran ordenados, y los otros, a quienes clasifican como caóticos. Esta distinción, lejos de ser universal, es tan sólo una interpretación conveniente para quienes buscan justificar su hegemonía sobre lo diferente” (Tristes trópicos, 1955
Los tlaxcaltecas no encajaban dentro del pensamiento reduccionista de los “civilizados” españoles, los parámetros occidentales no permitían un encajamiento de entendimiento de una civilización Tlaxcalteca, ante esto habría que negarla, reducirla, diezmarla y encausarla por los caminos de una pedagogía civilizatoria; esto es particularmente relevante para los señoríos tlaxcaltecas, cuya organización política y social compleja, con una herencia cultural que muchas veces ha sido minimizada.
A mi entender, hemos de profundizar, así como lo habría estudiado Lévi-Straus todas las culturas tienen sus propias lógicas internas y formas de organización que deben ser entendidas en sus propios términos sin imponerles categorías externas, las civilizaciones mesoamericanas como la tlaxcalteca desarrollaron estructuras políticas y sociales que, aunque diferentes a las europeas no eran menos sofisticadas ni menos civilizadas.
Habremos de incluir en este ensayo para complementar las ideas, un antropólogo más que ejemplifica como las sociedades administran categorías de dominación, este antropólogo se llama Edward Said en su libro “Orientalismo” (1978)
“El orientalismo no es solo un campo académico de estudio, sino un discurso, una forma de poder que Occidente utiliza para dominar, reformular y administrar las culturas no europeas, presentándolas como irracionales, infantiles y salvajes” (Orientalismo, (1978)
Ya en líneas arriba habíamos descrito en comparativa como los guerreros tlaxcaltecas tenían semejanza con los guerreros espartanos y los hoplitas griegos entre otros para dar a entender que ante civilizaciones como la griega o los romanos otros eran los salvajes, no olvidemos como España fue dominada por “salvajes” moros que al final de cuentas dejaron en su territorio: cultura, vocablos, tradiciones y arquitectura árabe que se llega a ver en España y era, de aquellos “salvajes” que también cortaban cabezas y eran guerreros despiadados.
Valores rescatables
Afirmo que, los tlaxcaltecas, lejos de ser una sociedad primitiva, era una república organizada con leyes, valores religiosos y estructuras sociales definidas y adelanto a decir que los valores aglutinadores de los cuatro señoríos antes de la llegada de los españoles son los valores a los que nos debemos dirigir, es decir, la unidad puesto que ésta daba una conformación política entre los cuatro señoríos, la identidad[4] que nunca pudo ser diezmada por más adversarios he imperios que se hayan puesto enfrente, la soberanía que guerreros águila y jaguar protegían desde los territorios fronterizos de la república y el otro valor era la legitimidad, Tlaxcala no había dos, Tlaxcala era único, Tlaxcala era envidiado por los territorios vecinos, Tlaxcala sabía de donde había venido, Tlaxcala comandaba su propia política y no había quien le dijera que no, Tlaxcala era poesía y exportaba cultura, he allí la legitimidad y por qué propongo que estos valores fundacionales llegan hasta nuestros días como herederos nosotros de aquellos sin parangón de aquellos tiempos, estos valores reconstruyen nuestra actualidad, lo afianzan, lo cimientan, aportan carácter a lo que ahora debe llamarse como lo tlaxcalteca.
Ante esto, y explicado con abundante soltura, que podemos esperar ante una conmemoración de la “fundación”[5] de Tlaxcala luego de 500 años hacia acá. Ese periodo, estamos hablando de la colonia pues tendría que ser menos relevante si trata de ignorar las raíces profundas de la civilización tlaxcalteca, y tratando su historia desde una perspectiva de dominación colonial que sólo reconoce su valor desde la llegada de los españoles, es como decir el año cero, las civilizaciones dominantes indican: como se dice, como se hace, y que se venera; a lo mucho, podríamos pasar de largo, sin mirar, a ojos cerrados lo que fue el inicio de la colonia: abusos, atrocidades sobre los pueblos indígenas, masacres y ejecuciones indiscriminadas, esclavización, aparte de las atrocidades físicas y culturales que cometieron los colonizadores también fueron sometidos a diversas formas de opresión psicológica y simbólica, es decir a una deshumanización sistemática por ser “salvajes”. Para ellos era correcto y era su derecho esos abusos, además de que, esta actitud era alimentada por las idea racistas y teocéntricas que promovían la creencia de que los indígenas debían ser “civilizados” a través de la religión y la cultura europea y así despojarlos de su propia identidad.
Quien ha vivido en Tlaxcala sabe que en el centro de la ciudad existe una piedra en forma de monolito circular pegada a la construcción de un edificio en lo que antes era una panadería que se llamaba “la picota” en una esquina de lo que es el parque, ahora me parece que pusieron un Oxxo, cosa de lo más inoportuno, pues bien, esa piedra, tiene simbolismo y significado, las picotas servían como dispositivos de castigo y humillación pública. Esa piedra asomándose en el edificio muestra un artilugio de castigo traído como herencia directa de las practicas medievales europeas. Pero, si esa piedra hablara y pudiera describirnos los horrores, estaríamos espantados de pensar siquiera, que la colonia fue lo bueno y lo mejor para Tlaxcala[6]
A alturas de esta investigación, es oportuno, enfocarnos en reflexionar como la conmemoración de los quinientos años de la fundación de Tlaxcala (motivo por el cual realizo este ensayo) puede ser de muy buen ver para quienes no conocen la historia o bien no quieren reconocer que, en el pasado, los ancestros fueron pisoteados en su dignidad, y que en cosas del pasado (afirman algunos soberbios de casta) que no hay porque pedir perdón a los antiguos por tanta humillación; sino hay más bien que agradecerles que trajeron la civilización a esa bola de indios incultos. Es necesario voltear a ver y reconstruir los valores ancestrales de los antiguos señoríos, la unidad con la que contaban, su civilización organizada la identidad que les glorificaba ante sus enemigos, la soberanía que colmaba sus pechos y la legitimidad con la que protegían su ser y cosmogonía. Eso es lo que ha de ser de importancia, mas no un evento de escenario que sirva a otros intereses y sin sustento realmente histórico.
Reflexión final sobre la conmemoración y su relevancia.
Mi intento en este estudio sobre los antiguos naturales de Tlaxcala es que no se utilice a esas ancestrales figuras de antiguo, o bien a una fecha ignominiosa por donde se le quiera ver para usos superficiales, como un escenario de interés político o bien para poner en el estrado al apadrinado que queremos en reflectores para futuras votaciones o bien para gastos innecesarios que desvirtúen el reconocimiento genuino de una historia de Tlaxcala y sus valores, mucho más profunda y compleja, pero tan afortunadamente verdadera que bien podría servir de estandarte para que las generaciones presentes valoren e integren en su ser, valores y virtudes como la identidad, la unidad, el valor, la soberanía y legitimidad del pueblo tlaxcalteca de antiguo.
Concluyo reafirmando la importancia de celebrar los quinientos años no sólo como un hito colonial, sino como una oportunidad para recuperar el legado profundo de los antiguos tlaxcaltecas y evitar la banalización de la historia a través de intereses políticos frívolos, el reconocimiento de los valores ancestrales no sólo enriquece la identidad tlaxcalteca sino que proporciona también una base sólida para enfrentar los desafíos contemporáneos con la misma dignidad y unidad que caracterizó a los antiguos señoríos.
Una conmemoración verdaderamente respetuosa hacia Tlaxcala debería trascender la mera fecha de la fundación colonial y reconocer que esta tierra fue, durante siglos, una confederación de señoríos que mantuvo una identidad única y enorgullecedora. Reivindicar los valores de unidad, soberanía, identidad y legitimidad que caracterizaron a los antiguos tlaxcaltecas es, en última instancia, la manera de honrar la memoria y el espíritu de una civilización que, lejos de ser sometida, ha perdurado en el tiempo, defendiendo su Autonomía y su lugar en la historia.
Glosario de libros sobre el tema
“Visión de los vencidos” de Miguel León-Portilla
Un clásico de la historiografía mexicana, este libro recopila testimonios indígenas sobre la conquista de México, mostrando la perspectiva de los pueblos vencidos. León-Portilla se basa en códices y crónicas de los indígenas para dar voz a su experiencia de la llegada de los españoles y el cambio drástico que siguió. Su enfoque en la resistencia y el dolor de la pérdida cultural conecta con el reconocimiento de Tlaxcala como una cultura autónoma.
“La conquista de México” de Hugh Thomas
Esta obra monumental ofrece un análisis detallado de la conquista desde la llegada de los españoles hasta la caída de Tenochtitlán. Thomas examina a profundidad la relación entre los tlaxcaltecas y los conquistadores, explorando las alianzas, tensiones y las motivaciones de los actores indígenas en el contexto de la conquista. Es una referencia fundamental para entender la complejidad de estos intercambios.
“Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares” de Miguel León-Portilla
Este libro explora la riqueza de la cosmovisión y valores de las culturas indígenas prehispánicas. León-Portilla recurre a textos en náhuatl para mostrar las tradiciones y creencias de estas sociedades. Es especialmente útil para entender la identidad y los valores de los tlaxcaltecas como parte de un contexto cultural más amplio y diverso.
“La invención de América” de Edmundo O’Gorman
O’Gorman analiza cómo el descubrimiento de América fue un evento que redefinió la identidad y la visión de los europeos sobre el mundo y sobre los pueblos indígenas. Este libro es esencial para comprender el proceso de dominación cultural y cómo la percepción del indígena fue construida a través de una mirada colonizadora, lo que ilumina el tema de la identidad tlaxcalteca en la época colonial.
“El espejo enterrado” de Carlos Fuentes
Con un enfoque literario y filosófico, Fuentes examina la historia de América Latina desde sus raíces precolombinas hasta el presente. Su análisis de la identidad, la cultura y la influencia de las civilizaciones indígenas en la cultura contemporánea es relevante para entender la importancia de rescatar la memoria histórica de Tlaxcala. Este texto invita a reflexionar sobre cómo las culturas prehispánicas siguen vivas en la identidad de las naciones actuales.
Bibliografía
Muñoz Camargo, Diego . Historia de Tlaxcala . Edición y traducción de Alfredo Chavero. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1981.
Este texto clásico ofrece una visión detallada sobre la historia de Tlaxcala, documentando su perspectiva cultural, política y religiosa, y es clave para estudiar la identidad tlaxcalteca en el contexto prehispánico y colonial.
Lévi-Strauss, Claude . Tristes Trópicos . Traducido por Enrique Pezzoni. México: Fondo de Cultura Económica, 1967.
Este libro es una reflexión profunda sobre la antropología y la cultura. Lévi-Strauss narra su viaje a Sudamérica y sus encuentros con diversas culturas indígenas, lo que lo lleva a desarrollar su teoría estructuralista. Su perspectiva ayuda a comprender los valores culturales indígenas como elementos complejos e interconectados.
Tylor, Edward B. La cultura primitiva: investigaciones sobre el desarrollo de la mitología, la filosofía, la religión, el arte y las costumbres . Londres: John Murray, 1871.
Tylor es uno de los padres de la antropología moderna, y su obra es fundamental para entender el concepto de cultura y religión en las sociedades antiguas y en desarrollo. Este texto introduce el concepto de “cultura” como un sistema complejo, abriendo el camino para los estudios de la identidad y el simbolismo cultural de sociedades como la tlaxcalteca.
§ 128. Principio y origen del señorío y reino de Tlaxcala y de los primeros fundadores. La primera fundación fue la cabecera de Tepeticpac, la cual fundó y pobló el único señor y rey llamado Culhua Quanez, que fue el primer señor de los teochichimecas que quiere tanto decir como divinos teochichimecas texcaltecas, venidos de las partes del poniente en cuanto a nuestro centro, de muy lejanas partes desde las Siete Cuevas, pasando grandes desiertos y montañas, ciénegas y ríos y otros trabajos y peregrinaciones.
“142. De cada casa de éstas y cabecera, procedían otros muchos tecuhtles mayorazgos, que quiere decir caballeros y señores, y otras casas que llaman pilcales, que es como decir casas solariegas de principales hombres hidalgos, en lo cual se tenía particular cuenta, porque los descendientes [F. 48 v.] de éstos son estimados por hombres calificados.”
§ 145. Y ansí poblada la muy insigne y no menos que leal provincia de Tlaxcalla, tuvieron paz y concordia con todas las provincias comarcanas grandes tiempos (…), porque iban a contratar a todas partes, de una mar a otra, de la del sur a la del norte, y de levante y poniente… finalmente, de estas tierras traían oro, cacao, algodón y ropa, miel y cera, plumería de papagayos y otras riquezas que mucho estimaban. § 146. En tanta manera, que vino a ser el reino de Tlaxcalla uno de los mayores reinos que hubo en estas partes del Nuevo Mundo, gobernado por los cuatro señores de las cuatro cabeceras…
[4] La identidad o la identidad de lo tlaxcalteca fue trabajada por un pintor muralista en Tlaxcala, este autor le llamaba la “tlaxcaltequidad” él como cronista de Tlaxcala reafirmaba estos valores en la actualidad. Este autor se llamaba Desiderio Hernández Xochitiotzin.
[5] La fundación de Tlaxcala se da debido al rey español Felipe II quien otorgó el título de “ciudad de Tlaxcala” en 1535. La distinción fue significativa, ya que permitió a Tlaxcala conservar cierto grado de autonomía y privilegios, como el derecho a mantener un cabildo indígena. Este reconocimiento también reflejaba la importancia estratégica de Tlaxcala en la Nueva España, tanto desde el punto de vista estratégico, como económico
[6] Las **picotas** fueron dispositivos de castigo y humillación pública utilizados durante la época colonial en América, herencia directa de las prácticas penales medievales europeas. Eran postes altos o columnas de piedra o madera, situados en plazas públicas, donde se exponía a los condenados por diversos delitos para que sirvieran de ejemplo y escarmiento ante la población. ### Uso y función de las picotas 1. **Castigo corporal y exhibición pública**: Los criminales eran atados a la picota para ser azotados o sometidos a diferentes formas de tortura física, como el látigo o la mutilación, en frente de la comunidad. Las picotas estaban a menudo situadas en lugares visibles, como el centro de la plaza principal o en mercados, para maximizar la exposición del castigo. Este método de exhibición reforzaba el poder de la autoridad colonial y el orden social, al mismo tiempo que servía como para advertir a aquellos que pudieran pensar en transgredir la ley.
El presente ensayo analiza la problemática de la discontinuidad en las políticas turísticas del estado de Tlaxcala, México, proponiendo que la adopción de los principios del humanismo mexicano desarrollado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador puede proporcionar el marco filosófico e ideológico necesario para garantizar la coherencia, sostenibilidad y continuidad de los proyectos turísticos, independientemente de los cambios de gobierno o de funcionarios. A través del análisis de diferentes periodos gubernamentales y la aplicación de los principios del humanismo universal, se demuestra que la falta de coherencia ideológica y la prevalencia del amiguismo y la corrupción han sido obstáculos fundamentales para el desarrollo turístico sostenible en la entidad.
Introducción
El turismo en México representa uno de los sectores económicos más importantes del país, contribuyendo significativamente al producto interno bruto nacional y generando millones de empleos directos e indirectos [1]. Sin embargo, a nivel estatal, particularmente en entidades como Tlaxcala, la gestión turística ha enfrentado desafíos estructurales que limitan su potencial de desarrollo. Entre estos desafíos destaca la falta de continuidad en las políticas públicas turísticas, la cual se manifiesta en cambios abruptos de estrategias, abandono de proyectos y designación de funcionarios sin el perfil técnico e ideológico adecuado.
La presente investigación sostiene la tesis de que los proyectos turísticos, para ser viables, coherentes y sostenibles, deben resistir sin importar el cambio de gobierno o de secretario, estar adecuados a las directrices de la federación y su ideología, y no apartar su simbiosis con el sistema. Esta continuidad solo puede lograrse mediante la adopción de una filosofía de gobierno sólida como el humanismo mexicano, desarrollado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, con sus premisas fundamentales de coherencia en el modo de gobernar, «primero los pobres» y la economía moral.
El humanismo mexicano, como filosofía política que guía a la Cuarta Transformación, coloca al ser humano en el centro de las políticas públicas, con un énfasis especial en la justicia social y el bienestar de los más desfavorecidos [2]. Esta perspectiva, complementada con los principios del humanismo universal formulados por Silo (Mario Rodríguez Cobos), ofrece un marco ético y operativo que puede orientar las decisiones en materia turística hacia objetivos de largo plazo, trascendiendo los intereses partidistas o personales de corto plazo.
El caso de Tlaxcala resulta paradigmático para este análisis, ya que siendo el estado más pequeño de México, cuenta con un potencial turístico significativo que incluye tres Pueblos Mágicos reconocidos, importantes atractivos naturales como el Santuario de las Luciérnagas, un rico patrimonio histórico y cultural, y una ubicación estratégica a solo 115 kilómetros de la Ciudad de México [3]. No obstante, este potencial no se ha materializado en un desarrollo turístico sostenible debido, en gran medida, a la falta de continuidad institucional y a la prevalencia de prácticas como el amiguismo y la corrupción en la designación y gestión de funcionarios del sector turístico.
Marco Teórico: El Humanismo Mexicano y Universal como Fundamento Filosófico
El Humanismo Mexicano: Definición y Principios Fundamentales
El humanismo mexicano, como lo define Andrés Manuel López Obrador, constituye la filosofía política que guía al gobierno de la Cuarta Transformación, representando un modelo de gobierno que coloca al ser humano en el centro de las políticas públicas [4]. Esta corriente de pensamiento no surge de manera aislada, sino que se inscribe en una larga tradición de pensamiento social, político y filosófico en México y Latinoamérica, retomando diversos antecedentes históricos que van desde las figuras de la Nueva España como Vasco de Quiroga hasta los grandes movimientos sociales mexicanos.
Las raíces del humanismo mexicano se pueden rastrear hasta Vasco de Quiroga en el siglo XVI, quien, influido por las ideas renacentistas de Tomás Moro y Erasmo de Róterdam, aplicó principios humanistas en favor de las comunidades indígenas de Michoacán, promoviendo la educación, la vida comunitaria y la solidaridad con los pobres [5]. Esta tradición se fortaleció con figuras como José María Morelos, cuyos Sentimientos de la Nación (1813) abogaban por moderar la opulencia y la indigencia, prefigurando la preocupación humanista por la igualdad social.
El pensamiento liberal de Benito Juárez y los liberales de la Reforma defendió la dignidad cívica y la separación Estado-Iglesia, mientras que la Constitución de 1917, emanada de la Revolución Mexicana, consagró derechos sociales fundamentales como la educación pública, la propiedad comunal de la tierra y los derechos laborales [6]. El nacionalismo revolucionario del siglo XX, particularmente bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940), enfatizó la justicia para los campesinos y obreros, la soberanía económica y el papel social del Estado, elementos que el actual gobierno retoma dentro de su propio marco humanista.
Los principios fundamentales del humanismo mexicano incluyen la premisa de «primero los pobres», que establece una prioridad ética y política hacia los sectores más vulnerables de la sociedad; la economía moral, que subordina los criterios puramente económicos a consideraciones éticas y sociales; y la coherencia en el modo de gobernar, que exige consistencia entre los principios declarados y las acciones implementadas [7]. Estos principios, aplicados al ámbito turístico, implican que las políticas del sector deben orientarse prioritariamente hacia el beneficio de las comunidades locales, especialmente las más desfavorecidas, y deben mantener coherencia con los objetivos generales de desarrollo social y económico del país.
Los Principios del Humanismo Universal: Marco Ético para la Acción Coherente
Complementando el humanismo mexicano, los principios del humanismo universal, formulados por Silo (Mario Rodríguez Cobos) en su obra «La Mirada Interna» (1972), proporcionan un marco ético más amplio para orientar la acción coherente en cualquier ámbito de la gestión pública [8]. Estos doce principios de acción válida se basan en la premisa de que existen leyes universales que se aplican a todas las entidades del universo, incluyendo las organizaciones humanas y las instituciones gubernamentales.
Los principios más relevantes para la gestión turística incluyen el Principio de Adaptación («Ir contra la evolución de las cosas, es ir contra uno mismo»), que sugiere que las políticas turísticas deben adaptarse a las tendencias naturales de desarrollo del sector y no forzar modelos inadecuados para el contexto local [9]. El Principio de Proporción («Las cosas están bien cuando marchan en conjunto, no aisladamente») enfatiza la necesidad de integrar las políticas turísticas con otros sectores del desarrollo económico y social, evitando enfoques fragmentados o desarticulados.
El Principio de Solidaridad («Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas») establece la base ética para las relaciones entre funcionarios públicos, empresarios turísticos y comunidades locales, promoviendo un enfoque colaborativo y mutuamente beneficioso [10]. Por su parte, el Principio de Acumulación de las Acciones («Los actos contradictorios o unitivos se acumulan en ti. Si repites tus actos de unidad interna, ya nada podrá detenerte») sugiere que la coherencia sostenida en las acciones genera una fuerza institucional que trasciende los cambios de personal o de gobierno.
Estos principios, cuando se aplican de manera sistemática en la gestión turística, pueden proporcionar la estabilidad y coherencia necesarias para el desarrollo de proyectos de largo plazo. Su carácter universal los hace aplicables independientemente de las preferencias políticas particulares de los funcionarios en turno, siempre que estos comprendan y acepten su validez ética y práctica.
El Turismo en México: Contexto Nacional y Marco Institucional
Evolución Histórica del Turismo Mexicano
El desarrollo del turismo en México ha seguido un proceso de institucionalización gradual que refleja la creciente importancia del sector en la economía nacional. En 1921 se fundó la primera empresa turística de México, vinculada directamente con los vestigios arqueológicos de Chichén Itzá, marcando el inicio de la explotación comercial del patrimonio cultural mexicano con fines turísticos [11]. Este hecho resulta significativo porque establece desde el origen una relación entre turismo y patrimonio cultural que se mantiene hasta la actualidad.
La evolución institucional del sector se puede dividir en tres etapas principales: la etapa de nacimiento (1920-1940), caracterizada por iniciativas privadas y un papel gubernamental limitado; la etapa de desarrollo (1940-1958), marcada por la creciente intervención estatal y la creación de infraestructura básica; y la etapa de consolidación (1958 en adelante), que incluye la creación de instituciones especializadas y la formulación de políticas públicas específicas para el sector [12].
Un momento crucial en esta evolución fue la aprobación de la Ley Federal de Fomento al Turismo en 1974, que proporcionó el marco legal para respaldar las expectativas de desarrollo turístico y estableció las bases para un crecimiento sostenido del sector [13]. Un año después, en 1975, inició sus labores la Secretaría de Turismo (SECTUR), elevando el turismo a rango de secretaría de Estado y consolidando su importancia en la estructura gubernamental federal.
Actualmente, México ocupa una posición destacada en el mercado turístico internacional, capturando el 17.25% del mercado turístico de América en términos de llegadas de turistas extranjeros, lo que lo coloca en el segundo lugar en el continente [14]. Esta posición se ha logrado mediante una estrategia que combina la promoción de destinos tradicionales de sol y playa con el desarrollo de productos turísticos alternativos como el turismo cultural, ecológico y de aventura.
El Marco Institucional: SECTUR y la Coordinación Federal-Estatal
La Secretaría de Turismo, como una de las veintiún secretarías de Estado que conforman la administración pública federal, tiene la responsabilidad de formular, coordinar y evaluar las políticas públicas turísticas a nivel nacional [15]. Su función trasciende la mera promoción turística, abarcando aspectos como la regulación de servicios turísticos, el desarrollo de infraestructura, la capacitación de recursos humanos y la coordinación con estados y municipios para la implementación de programas específicos.
La estructura federal del sistema político mexicano implica que las políticas turísticas deben articularse en tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal. Esta articulación requiere mecanismos de coordinación efectivos que permitan alinear objetivos, recursos y estrategias. Sin embargo, la práctica ha demostrado que esta coordinación enfrenta desafíos significativos, particularmente cuando existen diferencias ideológicas o partidistas entre los diferentes niveles de gobierno.
El programa «Pueblos Mágicos», lanzado en 2001, representa un ejemplo exitoso de coordinación federal-estatal-municipal, pero también ilustra los riesgos de la discontinuidad política [16]. Algunos destinos han perdido su denominación debido a cambios en las administraciones locales que no mantuvieron los estándares requeridos, evidenciando la importancia de la continuidad institucional para el éxito de los programas turísticos de largo plazo.
El Caso de Tlaxcala: Potencial Turístico y Desafíos Institucionales
Características y Potencial Turístico de Tlaxcala
Tlaxcala, el estado más pequeño de México con una superficie de apenas 4,016 kilómetros cuadrados, presenta características únicas que lo convierten en un caso de estudio particularmente interesante para el análisis de políticas turísticas [17]. Su ubicación estratégica a solo 115 kilómetros de la Ciudad de México, su clima templado con temperatura media anual de 14°C, y su rica herencia histórica y cultural le otorgan un potencial turístico significativo que, sin embargo, no se ha materializado completamente debido a problemas estructurales en su gestión.
El estado cuenta con tres Pueblos Mágicos reconocidos oficialmente: Huamantla, conocido por sus alfombras de flores y su tradicional fiesta taurina; Tlaxco, caracterizado por su entorno natural entre montañas, bosques y llanuras cubiertas de magueyes; y un tercer pueblo mágico cuya gestión ha enfrentado diversos desafíos administrativos [18]. Estos reconocimientos representan activos turísticos importantes que requieren gestión profesional y continuidad en las políticas de desarrollo y promoción.
Entre los atractivos naturales más destacados se encuentra el Santuario de las Luciérnagas, un fenómeno natural único que atrae miles de visitantes durante la temporada de avistamiento. Sin embargo, este atractivo ha sido objeto de controversias administrativas, incluyendo denuncias de cobros indebidos y mal manejo por parte de funcionarios estatales, lo que ilustra los problemas de gestión que afectan al sector turístico tlaxcalteca [19].
El patrimonio cultural de Tlaxcala incluye la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán, importantes murales históricos, ex-haciendas coloniales y una rica tradición gastronómica que incluye la cultura del pulque. La Matlalcuéyetl, volcán emblemático del estado, ofrece oportunidades para el turismo de naturaleza y aventura, mientras que las comunidades originarias como San Pedro Tlalcuapan han desarrollado iniciativas de turismo biocultural que combinan la conservación ambiental con el desarrollo económico local [20].
Marco Legal e Institucional del Turismo en Tlaxcala
La Ley de Turismo para el Estado de Tlaxcala, establecida mediante el Decreto 139, proporciona el marco legal para la gestión turística estatal y define objetivos ambiciosos que, de implementarse adecuadamente, podrían transformar el sector [21]. Entre estos objetivos destacan la actualización del inventario de atractivos turísticos, la promoción de la actividad turística mediante planeación participativa, el impulso a mecanismos de creación y protección de recursos turísticos, y el desarrollo de programas que impulsen el turismo cultural, social, ecológico y de negocios.
La ley también establece la importancia de fortalecer el patrimonio histórico, cultural y ecológico de cada región del estado, estimular la inversión privada y social, impulsar programas específicos para micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, y establecer mecanismos de coordinación con autoridades municipales y federales [22]. Estos objetivos reflejan una comprensión integral del desarrollo turístico que va más allá de la simple promoción comercial.
Sin embargo, la aplicación efectiva de esta ley depende fundamentalmente de la capacidad y coherencia de la Secretaría de Turismo del Estado de Tlaxcala, la cual ha enfrentado problemas significativos de continuidad y profesionalización. La estructura administrativa prevista en la ley requiere coordinación efectiva entre el nivel estatal y los municipios, así como alineación con las políticas federales, objetivos que se han visto obstaculizados por los cambios frecuentes de funcionarios y la falta de criterios técnicos en las designaciones.
Análisis de Periodos Gubernamentales: Discontinuidad y Problemas Estructurales
La Administración de Marco Antonio Mena Rodríguez (2017-2021): El Modelo Priista
Marco Antonio Mena Rodríguez, gobernador de Tlaxcala entre 2017 y 2021, representa un caso paradigmático de la gestión turística tradicional mexicana [23]. Su trayectoria previa como Secretario de Turismo de Tlaxcala le proporcionó conocimiento técnico del sector, lo que inicialmente parecía augurar una gestión competente. Durante su administración, Mena definió al turismo como «el motor y la parte viva» del desarrollo económico estatal, estableciendo una visión que priorizaba el crecimiento económico por encima de otras consideraciones sociales o ambientales.
Las políticas implementadas durante este periodo se caracterizaron por un enfoque empresarial que buscaba atraer inversión privada y desarrollar infraestructura turística mediante alianzas público-privadas. Se promovió activamente la participación de prestadores de servicios turísticos y se establecieron programas de capacitación para mejorar la calidad de los servicios. Sin embargo, este modelo presentaba limitaciones estructurales importantes: la falta de participación comunitaria significativa, la ausencia de criterios de sostenibilidad ambiental y social, y la concentración de beneficios en sectores empresariales específicos.
La designación posterior de Marco Mena como cónsul general de México en San Francisco, California, en 2025, por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum, ilustra una contradicción importante en la aplicación del humanismo mexicano [24]. Esta designación, percibida por algunos sectores como un «premio» a un exgobernador priista, sugiere que los criterios de coherencia ideológica no siempre se aplican consistentemente en las decisiones de política pública, incluso en el contexto de la Cuarta Transformación.
La Administración de Lorena Cuéllar Cisneros (2021-presente): Oportunidades y Contradicciones
Lorena Cuéllar Cisneros llegó al gobierno de Tlaxcala en 2021 como candidata de la coalición «Juntos Haremos Historia», representando oficialmente los principios de la Cuarta Transformación a nivel estatal [25]. Su autoproclamación como «orgullosamente tlaxcalteca y lopezobradorista» sugería una alineación clara con los principios del humanismo mexicano y una oportunidad para implementar políticas turísticas coherentes con esta filosofía.
Durante su administración se han implementado programas como «Rutas Mágicas de Color 2025», desarrollado en coordinación con la SECTUR federal, que busca rehabilitar espacios públicos y promover un turismo con «alma comunitaria» [26]. Este enfoque representa un avance conceptual importante hacia un modelo de turismo más inclusivo y socialmente responsable, alineado con los principios de «primero los pobres» y economía moral del humanismo mexicano.
Los resultados oficiales reportan un incremento del 65% en la llegada de turistas durante la administración de Cuéllar, lo que sugiere cierto éxito en las estrategias implementadas [27]. Sin embargo, estos datos deben analizarse con cautela, considerando factores externos como la recuperación post-pandemia y las tendencias generales del turismo nacional.
El Problema de la Discontinuidad en la Secretaría de Turismo
El análisis de los cambios en la Secretaría de Turismo de Tlaxcala durante la administración de Lorena Cuéllar revela problemas estructurales que van más allá de las diferencias partidistas. Josefina Rodríguez Zamora, quien ocupó el cargo desde el inicio de la administración hasta septiembre de 2024, enfrentó múltiples controversias que ilustran los riesgos del amiguismo y la falta de criterios técnicos en las designaciones gubernamentales.
Las denuncias de corrupción en el manejo del Santuario de las Luciérnagas, incluyendo cobros indebidos realizados por Marte Luis Molina Orozco bajo órdenes de la secretaria, evidencian cómo la falta de integridad en los funcionarios puede dañar gravemente la reputación de los destinos turísticos [28]. Estos problemas no solo afectan la experiencia de los visitantes, sino que generan desconfianza en los prestadores de servicios locales y deterioran la imagen del destino en el mercado turístico nacional.
Los señalamientos de conflictos de interés durante la gestión de Rodríguez Zamora sugieren que su designación pudo haber obedecido más a consideraciones políticas que a criterios de competencia técnica o alineación ideológica con los principios del humanismo mexicano [29]. Esta situación ilustra precisamente el tipo de problemas que la adopción coherente de una filosofía de gobierno debería prevenir.
La posterior designación de Rodríguez Zamora como Secretaria de Turismo a nivel federal, a pesar de las controversias en su gestión estatal, plantea interrogantes sobre la consistencia en la aplicación de criterios de integridad y competencia en las designaciones gubernamentales. Esta decisión parece contradecir los principios de economía moral y coherencia que caracterizan al humanismo mexicano.
Fabricio Mena Rodríguez: Los Riesgos de las Designaciones sin Perfil Técnico
El nombramiento de Fabricio Mena Rodríguez como Secretario de Turismo en septiembre de 2024 representa un caso ejemplar de los problemas que el usuario identifica en su planteamiento inicial [30]. La designación de funcionarios sin el perfil técnico e ideológico adecuado, basada únicamente en la voluntad de la gobernadora, ilustra cómo el amiguismo puede comprometer la efectividad de las políticas públicas.
El incidente ocurrido en diciembre de 2024, cuando Mena Rodríguez fue víctima de una estafa en España que lo dejó sin hotel ni crucero, evidencia una falta de experiencia y preparación para el cargo que trasciende lo anecdótico [31]. Este tipo de situaciones no solo compromete la imagen personal del funcionario, sino que puede afectar la credibilidad institucional de la Secretaría de Turismo y, por extensión, del gobierno estatal.
La falta de experiencia previa en el sector turístico, combinada con la ausencia de una formación sólida en los principios del humanismo mexicano, convierte a funcionarios como Mena Rodríguez en elementos de discontinuidad que pueden desarticular proyectos de largo plazo y generar inconsistencias en la aplicación de políticas públicas. Esta situación ilustra la importancia de establecer criterios claros y objetivos para la selección de funcionarios públicos, especialmente en sectores estratégicos como el turismo.
La Corrupción y el Amiguismo como Obstáculos Estructurales
Manifestaciones de la Corrupción en el Sector Turístico Tlaxcalteca
La corrupción en el sector turístico de Tlaxcala se manifiesta de diversas formas que van desde los cobros indebidos en atractivos turísticos hasta los conflictos de interés en la gestión de recursos públicos. El caso del Santuario de las Luciérnagas representa un ejemplo paradigmático de cómo las prácticas corruptas pueden dañar tanto la experiencia turística como la confianza de las comunidades locales en las instituciones gubernamentales [32].
Los cobros indebidos documentados en este atractivo natural no solo constituyen una forma de extorsión a los visitantes, sino que revelan una estructura de corrupción que involucra a funcionarios de diferentes niveles. La participación de Marte Luis Molina Orozco, actuando bajo órdenes de la entonces secretaria, sugiere que estas prácticas no eran iniciativas aisladas, sino parte de un sistema más amplio de aprovechamiento ilícito de los recursos turísticos.
Estas prácticas contradicen directamente los principios del humanismo mexicano, particularmente el concepto de economía moral, que subordina los beneficios económicos a consideraciones éticas y sociales. La corrupción en el sector turístico no solo genera beneficios ilícitos para funcionarios específicos, sino que distorsiona el mercado, afecta la competitividad de los destinos y, en última instancia, perjudica a las comunidades locales que dependen del turismo para su desarrollo económico.
El Amiguismo como Sistema de Designaciones
El amiguismo en las designaciones gubernamentales representa otro obstáculo estructural para el desarrollo turístico sostenible en Tlaxcala. Este sistema, caracterizado por la selección de funcionarios basada en relaciones personales o políticas más que en criterios de competencia técnica o alineación ideológica, genera múltiples problemas que trascienden el ámbito individual.
En primer lugar, el amiguismo produce discontinuidad institucional, ya que cada cambio de gobierno o de funcionario superior implica la renovación de equipos completos, independientemente de su desempeño o conocimiento acumulado. Esta rotación constante impide la consolidación de expertise técnico y la implementación de proyectos de largo plazo que requieren continuidad y seguimiento sostenido.
En segundo lugar, las designaciones basadas en amiguismo tienden a generar funcionarios que carecen de la preparación técnica necesaria para enfrentar los desafíos complejos del desarrollo turístico. El turismo moderno requiere conocimientos especializados en áreas como marketing digital, gestión de destinos, sostenibilidad ambiental, desarrollo comunitario y coordinación interinstitucional, competencias que no se adquieren automáticamente por proximidad política.
Finalmente, el amiguismo socava la legitimidad de las instituciones públicas al generar percepciones de inequidad y favoritismo. Cuando las comunidades locales y los empresarios turísticos perciben que las designaciones obedecen a criterios arbitrarios, se reduce su disposición a colaborar con las autoridades y se debilita la confianza necesaria para el desarrollo de proyectos colaborativos de largo plazo.
Impactos en el Desarrollo Turístico Sostenible
Los efectos combinados de la corrupción y el amiguismo generan un círculo vicioso que obstaculiza el desarrollo turístico sostenible en Tlaxcala. La falta de continuidad en las políticas impide la consolidación de ventajas competitivas, mientras que la corrupción distorsiona los incentivos del mercado y reduce la calidad de la experiencia turística.
Estos problemas son particularmente graves en el contexto del turismo, sector que depende fundamentalmente de la confianza, la reputación y la calidad de los servicios. Un destino turístico que se percibe como corrupto o mal gestionado enfrenta dificultades significativas para atraer visitantes, especialmente en un mercado cada vez más competitivo donde los turistas tienen múltiples opciones disponibles.
La adopción de los principios del humanismo mexicano, particularmente la economía moral y la coherencia en el modo de gobernar, podría proporcionar un marco ético y operativo para superar estos obstáculos estructurales. Sin embargo, esta adopción requiere un compromiso genuino con los principios, no solo su invocación retórica, y debe traducirse en cambios concretos en los sistemas de selección, evaluación y rendición de cuentas de los funcionarios públicos.
Propuestas para una Política Turística Coherente y Sostenible
Institucionalización del Humanismo Mexicano en la Gestión Turística
La implementación efectiva del humanismo mexicano en el sector turístico de Tlaxcala requiere su institucionalización mediante mecanismos concretos que trasciendan las declaraciones retóricas. Esta institucionalización debe comenzar con la formulación de un Plan Maestro de Desarrollo Turístico de Largo Plazo (2025-2045) que establezca objetivos, estrategias y metas específicas basadas en los principios fundamentales del humanismo mexicano.
Este plan debe incorporar explícitamente la premisa de «primero los pobres» mediante la priorización de proyectos turísticos que beneficien directamente a las comunidades más desfavorecidas del estado. Esto implica el desarrollo de productos turísticos comunitarios, la capacitación de habitantes locales como guías y prestadores de servicios, y la creación de mecanismos que garanticen que los beneficios económicos del turismo se distribuyan equitativamente entre la población.
La economía moral debe traducirse en criterios específicos para la evaluación de proyectos turísticos, privilegiando aquellos que generen beneficios sociales y ambientales por encima de la mera rentabilidad económica. Esto requiere el desarrollo de indicadores de impacto social y ambiental que complementen los tradicionales indicadores económicos, así como la creación de mecanismos de participación comunitaria en la toma de decisiones sobre desarrollo turístico.
La coherencia en el modo de gobernar exige la alineación de todas las políticas turísticas estatales con las directrices federales y la filosofía de la Cuarta Transformación. Esto implica la creación de mecanismos de coordinación efectivos entre los niveles federal, estatal y municipal, así como la implementación de sistemas de monitoreo que permitan identificar y corregir inconsistencias en la aplicación de políticas.
Reforma del Sistema de Selección y Evaluación de Funcionarios
La superación de los problemas de amiguismo y falta de competencia técnica requiere una reforma profunda del sistema de selección de funcionarios del sector turístico. Esta reforma debe basarse en la creación de un Servicio Civil de Carrera Turística que establezca criterios objetivos y transparentes para la selección, promoción y evaluación de funcionarios.
Los criterios de selección deben incluir tanto competencias técnicas específicas (formación en turismo, experiencia en gestión de destinos, conocimiento de idiomas, habilidades de marketing digital) como alineación ideológica con los principios del humanismo mexicano. Esta alineación no debe entenderse como adhesión partidista, sino como comprensión y compromiso genuino con los valores de justicia social, economía moral y coherencia gubernamental.
La evaluación de funcionarios debe realizarse mediante indicadores objetivos que midan tanto el desempeño técnico como la adherencia a los principios éticos del humanismo mexicano. Estos indicadores deben incluir medidas de impacto social de los proyectos implementados, nivel de participación comunitaria logrado, transparencia en el manejo de recursos y contribución a la continuidad institucional.
La capacitación continua en los principios del humanismo mexicano debe ser obligatoria para todos los funcionarios del sector turístico, independientemente de su nivel jerárquico. Esta capacitación debe incluir tanto aspectos teóricos (comprensión de la filosofía política de la Cuarta Transformación) como aplicaciones prácticas (cómo traducir los principios en políticas y programas específicos).
Mecanismos de Continuidad Institucional
La garantía de continuidad en los proyectos turísticos requiere la creación de mecanismos institucionales que los protejan de los cambios políticos y administrativos. Estos mecanismos deben incluir la figura de Proyectos Turísticos de Estado, que gocen de protección legal especial y no puedan ser modificados o cancelados sin procedimientos específicos que incluyan evaluación técnica independiente y consulta pública.
La creación de un Consejo Estatal de Turismo con participación de representantes de la sociedad civil, empresarios turísticos, comunidades locales y expertos académicos puede proporcionar continuidad y supervisión técnica que trascienda los cambios de gobierno. Este consejo debe tener facultades para evaluar el desempeño de funcionarios, proponer modificaciones a políticas y programas, y garantizar la participación ciudadana en las decisiones importantes del sector.
La implementación de sistemas de información turística integrados y permanentes puede contribuir a la continuidad institucional al preservar el conocimiento acumulado y facilitar la transición entre administraciones. Estos sistemas deben incluir bases de datos de proyectos, evaluaciones de impacto, registros de prestadores de servicios y estadísticas de desempeño que permitan a los nuevos funcionarios comprender rápidamente el estado del sector y tomar decisiones informadas.
Transparencia y Rendición de Cuentas
La lucha contra la corrupción en el sector turístico requiere la implementación de mecanismos robustos de transparencia y rendición de cuentas que vayan más allá de las obligaciones legales mínimas. Esto incluye la publicación proactiva de información sobre presupuestos, contratos, evaluaciones de proyectos y desempeño de funcionarios, así como la creación de canales accesibles para denuncias ciudadanas.
La participación ciudadana en la supervisión del sector turístico debe institucionalizarse mediante la creación de Comités Ciudadanos de Vigilancia Turística en cada municipio con atractivos turísticos significativos. Estos comités deben tener acceso a información gubernamental, capacidad para realizar evaluaciones independientes y mecanismos para presentar recomendaciones vinculantes a las autoridades.
La coordinación con organismos anticorrupción federales y estatales debe fortalecerse mediante la firma de convenios específicos que faciliten la investigación y sanción de irregularidades en el sector turístico. Esto incluye la capacitación de funcionarios en la identificación de prácticas corruptas y la creación de protocolos específicos para el manejo de denuncias.
Conclusiones
El análisis realizado en este ensayo confirma la tesis central de que los proyectos turísticos, para ser viables, coherentes y sostenibles, deben resistir los cambios de gobierno y funcionarios, mantenerse alineados con las directrices federales y su ideología, y preservar su simbiosis con el sistema político más amplio. El caso de Tlaxcala ilustra claramente cómo la falta de continuidad institucional, la prevalencia del amiguismo y la corrupción han obstaculizado el desarrollo del potencial turístico del estado.
La adopción del humanismo mexicano como filosofía rectora de las políticas turísticas ofrece una solución viable a estos problemas estructurales, pero requiere su implementación genuina y sistemática, no solo su invocación retórica. Los principios de «primero los pobres», economía moral y coherencia en el modo de gobernar proporcionan un marco ético y operativo que puede orientar las decisiones del sector hacia objetivos de largo plazo que beneficien a toda la sociedad.
La complementariedad entre el humanismo mexicano y los principios del humanismo universal de Silo ofrece un marco conceptual robusto que puede aplicarse independientemente de las preferencias políticas particulares de los funcionarios en turno. Los doce principios de acción válida proporcionan guías prácticas para la toma de decisiones que, aplicadas consistentemente, pueden generar la continuidad y coherencia necesarias para el desarrollo turístico sostenible.
El problema fundamental identificado en Tlaxcala no es la falta de potencial turístico o de recursos financieros, sino la ausencia de una filosofía de gobierno coherente que oriente las decisiones del sector. La designación de funcionarios sin el perfil técnico e ideológico adecuado, basada únicamente en consideraciones de amiguismo, representa un obstáculo fundamental que debe superarse mediante reformas institucionales profundas.
Las propuestas presentadas en este ensayo – institucionalización del humanismo mexicano, reforma del sistema de selección de funcionarios, creación de mecanismos de continuidad institucional y fortalecimiento de la transparencia – constituyen un programa integral de transformación que puede aplicarse no solo en Tlaxcala, sino en otras entidades federativas que enfrenten problemas similares.
La implementación exitosa de estas propuestas requiere voluntad política genuina, compromiso con los principios del humanismo mexicano y comprensión de que el desarrollo turístico sostenible es un proceso de largo plazo que trasciende los ciclos políticos electorales. Solo mediante esta transformación profunda será posible aprovechar plenamente el potencial turístico de Tlaxcala y convertirlo en un motor efectivo de desarrollo social y económico para sus habitantes.
El turismo, cuando se gestiona con base en principios éticos sólidos y visión de largo plazo, puede convertirse en una herramienta poderosa para la reducción de la pobreza, la preservación del patrimonio cultural y natural, y el fortalecimiento de la identidad comunitaria. Sin embargo, cuando se maneja con criterios de corto plazo, amiguismo y corrupción, puede convertirse en un factor de desigualdad y degradación social y ambiental.
La elección entre estos dos caminos depende fundamentalmente de la calidad de las instituciones y la coherencia de la filosofía de gobierno que las oriente. El humanismo mexicano, con su énfasis en la justicia social, la economía moral y la coherencia gubernamental, ofrece el marco conceptual necesario para elegir el camino correcto. Su implementación efectiva en el sector turístico de Tlaxcala puede servir como modelo para otras entidades y contribuir a la consolidación de un modelo de desarrollo turístico verdaderamente sostenible y socialmente responsable en México.
Anexos
Tabla 1: Comparación de Administraciones Gubernamentales en Tlaxcala (2017-2025)
| Aspecto | Marco Mena (2017-2021) | Lorena Cuéllar (2021-presente) |
|———|————————-|——————————–|
| **Partido Político** | PRI | MORENA |
| **Filosofía de Gobierno** | Modelo empresarial tradicional | Humanismo mexicano (declarado) |
| **Enfoque Turístico** | «Turismo como motor económico» | «Turismo comunitario con alma» |
| **Secretarios de Turismo** | Continuidad (experiencia previa) | Cambios múltiples (Rodríguez Zamora → Mena Rodríguez) |
| **Principales Programas** | Alianzas público-privadas | Rutas Mágicas de Color 2025 |
| **Josefina Rodríguez Zamora** | 2021-2024 | Política local | • Corrupción en Santuario de Luciérnagas<br>• Conflictos de interés<br>• Cobros indebidos | Promoción a SECTUR federal |
| **Fabricio Mena Rodríguez** | 2024-presente | Sin experiencia turística | • Estafa en España (dic. 2024)<br>• Falta de perfil técnico<br>• Designación por amiguismo | En funciones |
Tabla 3: Principios del Humanismo Mexicano vs. Problemas Identificados
| Principio del Humanismo Mexicano | Problema Identificado en Tlaxcala | Propuesta de Solución |
|———————————–|———————————–|———————-|
| **Primero los pobres** | Beneficios turísticos concentrados en sectores empresariales | Desarrollo de turismo comunitario con participación local |
| **Economía moral** | Corrupción y cobros indebidos en atractivos turísticos | Sistemas de transparencia y rendición de cuentas |
| **Coherencia en el modo de gobernar** | Cambios constantes de funcionarios y políticas | Servicio civil de carrera y proyectos de Estado |
| **Soberanía** | Dependencia de criterios externos sin identidad local | Fortalecimiento de la identidad cultural tlaxcalteca |
| **Integridad** | Amiguismo en designaciones gubernamentales | Criterios objetivos de selección y evaluación |
Tabla 4: Los Doce Principios del Humanismo Universal Aplicados al Turismo
| Principio | Enunciado | Aplicación al Turismo en Tlaxcala |
|———–|———–|———————————–|
| 1. **Adaptación** | «Ir contra la evolución de las cosas, es ir contra uno mismo» | Adaptar políticas turísticas a tendencias naturales del sector |
| 2. **Acción** | «Cuando fuerzas algo hacia un fin, produces lo contrario» | Evitar imposición de modelos turísticos inadecuados |
| 3. **Resistencia** | «No te opongas a una gran fuerza. Retrocede hasta que se debilite» | Gestión inteligente de crisis y cambios del mercado |
| 4. **Proporción** | «Las cosas están bien cuando marchan en conjunto» | Integración del turismo con otros sectores económicos |
| 5. **Conformidad** | «Si para ti están bien el día y la noche, has superado las contradicciones» | Aceptación de ciclos naturales del turismo |
| 6. **Placer** | «Goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente» | Promoción del disfrute responsable de atractivos |
| 7. **Acción inmediata** | «Si todo lo que haces lo realizas como fin en sí mismo, te liberas» | Cada acción turística debe tener valor intrínseco |
| 8. **Comprensión** | «Harás desaparecer tus conflictos cuando los entiendas» | Análisis profundo de problemas del sector |
| 9. **Libertad** | «Si no perjudicas a otros, puedes hacer cuanto quieras» | Desarrollo turístico sin daño a comunidades |
| 10. **Solidaridad** | «Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas» | Relaciones equitativas entre actores turísticos |
| 11. **Negación de opuestos** | «No importa en qué bando te han puesto los acontecimientos» | Superación de divisiones partidistas |
| 12. **Acumulación** | «Si repites tus actos de unidad interna, nada podrá detenerte» | Coherencia sostenida genera fuerza institucional |
Esquema 1: Modelo Propuesto de Gestión Turística Basado en Humanismo Mexicano
«`
HUMANISMO MEXICANO EN TURISMO TLAXCALA
│
├── PRINCIPIOS RECTORES
│ ├── Primero los pobres
│ ├── Economía moral
│ └── Coherencia gubernamental
│
├── ESTRUCTURA INSTITUCIONAL
│ ├── Servicio Civil de Carrera
│ ├── Consejo Estatal de Turismo
│ └── Comités Ciudadanos de Vigilancia
│
├── MECANISMOS DE CONTINUIDAD
│ ├── Proyectos Turísticos de Estado
│ ├── Plan Maestro 2025-2045
│ └── Sistemas de Información Integrados
│
├── CRITERIOS DE SELECCIÓN
│ ├── Competencia técnica
│ ├── Alineación ideológica
│ └── Compromiso ético
│
└── RESULTADOS ESPERADOS
├── Continuidad institucional
├── Desarrollo sostenible
└── Beneficio comunitario
«`
Esquema 2: Ciclo de Problemas en la Gestión Turística Actual
[16] Velasco García, M. A. (2013). *La formulación de las políticas públicas de turismo en México. El caso del programa federal «Pueblos Mágicos» 2001-2012*. Diálogos Latinoamericanos, 22.
“El árbol que desarrolla todas sus hojas hasta la última, es un árbol agotado, un árbol donde la savia está vencida por su propia plenitud”
—Juan José Arreola
Juan José Arreola nació el 21 de septiembre de 1918 «entre pollos, puercos, chivos, guajolotes, vacas, burros y caballos» en Zapotlán el Grande, hoy Ciudad Guzmán, en el estado de Jalisco. Su nacimiento en este entorno rural marcaría el trasfondo de muchos de sus cuentos, aunque su influencia se extendió mucho más allá de la provincia. Es recordado como un maestro de la palabra, un hombre que buscó con fervor la perfección del cuento breve. José Agustín, al describir su estilo, lo define como una «economía de palabras» que no se traduce en parquedad, sino en maestría, alcanzando una expresión bella, inteligente y profunda.
Arreola no solo heredó la tradición de la cuentística mexicana, sino que también la transformó. Aunque sus obras están impregnadas de su ambiente provincial, su innovador manejo de la ironía y el humor le otorgaron un lugar singular dentro de la literatura mexicana.
Las influencias literarias de Arreola son diversas, abarcando desde maestros locales hasta escritores de renombre mundial como Rilke, Proust, Kafka, Borges, y Julio Torri, por mencionar algunos. Este bagaje le permitió construir una obra sólida que trascendió fronteras. Dentro de sus obras más destacadas están Confabulario (1952), Bestiario (1959), y su única novela La feria (1963), las cuales consolidaron su estilo y lo colocaron como un referente en la literatura contemporánea de México.
La obra de Arreola puede dividirse entre dos grandes vertientes: aquellos cuentos que retratan ambientes metafísicos y otros que capturan la esencia de la vida rural mexicana. Entre los cuentos que reflejan la influencia metafísica destacan «El lay de Aristóteles» y «El silencio de Dios», mientras que su conexión con la provincia se refleja en títulos como «El cuervo», «Hizo el bien mientras vivió» y «De memoria y olvido». Entre los cuentos más antologados de Arreola están «El guardagujas», «Hizo el bien mientras vivió» y «Baby H.P.», que muestran la amplitud de su versatilidad narrativa.
Arreola es un creador de la palabra, un verdadero hombre de lenguaje. Su dominio de la oralidad y su capacidad para seducir al público con su rica expresividad lo convirtieron en un disertador inigualable. Su influencia es perceptible no solo en el ámbito literario, sino también en la oratoria y la retórica mexicana. Ricardo Garibay, otro gran maestro de la palabra, es uno de los pocos que se le pueden comparar en términos de elocuencia y expresión dramática.
Uno de los rasgos que Arreola aportó a la cuentística mexicana contemporánea fue el elemento sarcástico y socarrón, que se convirtió en un sello distintivo de su obra. Aunque escritores como Julio Torri ya exploraban el humor y la ironía, fue Arreola quien perfeccionó el arte de burlarse de la condición humana y de nuestras propias limitaciones. Esta autocrítica mordaz es una característica esencial de su estilo, que ha influido profundamente en los cuentistas posteriores.
A medida que envejecemos, la perspectiva que tenemos de nosotros mismos cambia. Arreola, siempre en busca de la esencia de la vida y del ser humano, alcanzó una plenitud que solo se obtiene con la madurez. Su obra, saturada de sabiduría y reflexión, es un testimonio de su crecimiento personal e intelectual. Al mirar hacia atrás, podemos percibir el desarrollo de nuestras ideas, pensamientos y emociones como si fueran una caricatura de lo que algún día seremos.
Este artículo es un reconocimiento a la grandeza de Juan José Arreola, un homenaje a su maestría en el arte del cuento y a su legado en la literatura mexicana.
Tlaxcala, el estado más pequeño de México con apenas 4,016 km², encierra una riqueza cultural, histórica y natural que desafía su modesta extensión territorial. Durante décadas, esta entidad ha permanecido en la sombra turística de destinos más promocionados, pero los datos recientes revelan un potencial extraordinario que comienza a materializarse. En 2024, Tlaxcala registró 298,022 turistas de enero a octubre, generando una derrama económica de 489.8 millones de pesos, cifras que representan un crecimiento sostenido y prometedor [1].
El estado tlaxcalteca posee una combinación única de atractivos que van desde zonas arqueológicas de importancia mundial, como Cacaxtla-Xochitécatl, hasta tradiciones culturales vivas, arquitectura colonial excepcional y paisajes naturales de singular belleza. Sin embargo, su potencial turístico ha sido históricamente subutilizado debido a limitaciones en infraestructura, promoción y desarrollo de productos turísticos integrales.
Este ensayo examina el panorama turístico actual de Tlaxcala, analiza sus fortalezas y debilidades, y propone estrategias para convertir al estado en un destino turístico de relevancia nacional e internacional. La pregunta central es cómo puede Tlaxcala aprovechar sus ventajas comparativas para posicionarse como un destino turístico competitivo en el mercado nacional, contribuyendo significativamente al desarrollo económico regional.
Referencias
[1] La Jornada de Oriente (2024). «Registró Tlaxcala 298 mil 22 turistas de enero a octubre de 2024». Disponible en:
Panorama Turístico Actual: Cifras y Tendencias
Crecimiento Sostenido del Sector
Los datos del Observatorio Turístico de Tlaxcala (OTST) revelan una tendencia positiva en el sector turístico estatal. Durante los primeros diez meses de 2024, el estado recibió 298,022 visitantes, generando una derrama económica de 489.8 millones de pesos [1]. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a los 240,814 turistas registrados de enero a agosto del mismo año, que habían generado 399.09 millones de pesos [2].
El crecimiento se ha acelerado en 2025, con 116,979 turistas registrados en los primeros meses del año, lo que representa un incremento del 15.37% respecto al mismo período de 2024 [3]. Esta tendencia ascendente confirma el potencial del estado para consolidarse como un destino turístico en crecimiento.
Composición del Mercado Turístico
El análisis de la llegada de turistas por mercado (2022-2024) muestra que Tlaxcala recibe principalmente turismo nacional, con una participación marginal del turismo internacional [4]. Esta composición refleja tanto oportunidades como desafíos: mientras que el mercado doméstico ofrece una base sólida para el crecimiento, la limitada presencia internacional sugiere un potencial no explotado.
La estacionalidad del turismo tlaxcalteca sigue patrones típicos del turismo cultural mexicano, con picos durante períodos vacacionales y festividades tradicionales. El Observatorio Turístico registra variaciones mensuales significativas en la llegada de visitantes a zonas arqueológicas, lo que indica la necesidad de estrategias para distribuir mejor los flujos turísticos a lo largo del año [5].
Ocupación Hotelera y Infraestructura
Los indicadores de ocupación hotelera para el período 2022-2024 muestran niveles moderados que reflejan tanto la capacidad limitada de la infraestructura hotelera como las oportunidades de crecimiento [5]. La infraestructura turística del estado, aunque en desarrollo, aún presenta deficiencias que limitan su capacidad para recibir flujos turísticos masivos.
Referencias
[2] La Jornada de Oriente (2024). «Tlaxcala recibió 240 mil 814 turistas de enero a agosto de 2024: OTST». Disponible en:
[3] Mundo Ejecutivo (2025). «Crece el turismo en Tlaxcala 2025 con más de 116 mil visitantes». Disponible en:
[4] OTST. «Llegada de turistas por mercado 2022-2024». Disponible en:
[5] OTST. «Indicadores». Disponible en:
Atractivos Turísticos: Un Patrimonio Excepcional
Cacaxtla-Xochitécatl: Joyas Arqueológicas de Clase Mundial
El complejo arqueológico de Cacaxtla-Xochitécatl constituye el principal atractivo turístico de Tlaxcala y uno de los sitios más importantes de Mesoamérica. Cacaxtla, cuyo nombre proviene del náhuatl «cacaxtli» (instrumento utilizado para cargar), fue una poderosa urbe política, militar y económica que se desarrolló entre los siglos VII y X d.C. [6].
Los vestigios más sobresalientes de Cacaxtla son sus coloridas pinturas murales, consideradas como las mejor conservadas desde la época prehispánica [7]. Estos murales, que representan escenas de guerra, rituales y cosmogonía mesoamericana, han sido comparados con los frescos mayas de Bonampak por su calidad artística y estado de conservación. La importancia de estos murales trasciende lo estético para convertirse en documentos históricos únicos sobre las culturas prehispánicas del Altiplano Central.
Xochitécatl, por su parte, es el menos conocido de los dos antiguos asentamientos que dominan el gran valle de Tlaxcala, pero no por ello menos importante [8]. Este sitio arqueológico, ubicado en el cerro del mismo nombre, destaca por contar con un basamento piramidal de características únicas y por su relevancia como centro ceremonial dedicado principalmente al culto femenino y a la fertilidad [9].
Patrimonio Arquitectónico Colonial
Tlaxcala posee un patrimonio arquitectónico colonial excepcional que refleja su papel histórico como aliado de los españoles en la conquista de México. La capital del estado conserva un centro histórico bien preservado, con edificios que datan de los siglos XVI al XVIII. La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI, es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura religiosa temprana en México.
Los conventos franciscanos del siglo XVI, distribuidos por todo el territorio estatal, constituyen un conjunto arquitectónico de valor excepcional. Estos edificios, muchos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte de los «Primeros monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl», representan la síntesis única entre las tradiciones constructivas indígenas y europeas.
Tradiciones Culturales Vivas
Tlaxcala mantiene vivas tradiciones culturales que constituyen atractivos turísticos únicos. El Carnaval de Tlaxcala, con sus coloridas comparsas y danzas tradicionales, es uno de los más antiguos y auténticos de México. Las festividades religiosas, como las celebraciones en honor a la Virgen de Ocotlán, combinan elementos prehispánicos y cristianos en manifestaciones culturales de gran riqueza.
La gastronomía tlaxcalteca, con platillos como los escamoles, el mole prieto, y los tradicionales pulques curados, ofrece experiencias culinarias auténticas que complementan la oferta turística cultural del estado.
Referencias
[6] SIC Cultura (2025). «Cacaxtla-Xochitécatl: Zonas arqueológicas México». Disponible en:
[9] México es Cultura. «Zonas arqueológicas de Cacaxtla y Xochitecatl. Tlaxcala». Disponible en:
Desafíos y Oportunidades de Desarrollo
Limitaciones Actuales del Sector
A pesar del crecimiento registrado, el sector turístico tlaxcalteca enfrenta desafíos estructurales significativos. Un análisis crítico revela que «en Tlaxcala, los recursos dirigidos al turismo se centran en labores administrativas, seguridad y desarrollo social, lo cual limita» las posibilidades de desarrollo integral del sector [10]. Esta distribución de recursos sugiere la necesidad de reorientar las inversiones hacia infraestructura turística y promoción.
La infraestructura turística presenta deficiencias evidentes en conectividad, servicios y capacidad hotelera. La limitada oferta de alojamiento de calidad internacional y la falta de servicios turísticos especializados restringen la capacidad del estado para atraer segmentos de mercado de mayor poder adquisitivo.
Inversión Federal y Perspectivas 2030
Una oportunidad significativa se presenta con la inclusión de Tlaxcala en la cartera de inversión turística federal para 2030, con 432 millones de dólares destinados a la creación de infraestructura y desarrollo de productos turísticos [11]. Esta inversión representa una oportunidad histórica para transformar el panorama turístico del estado.
El Programa de Desarrollo Turístico de Tlaxco y sus alrededores, desarrollado por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, ejemplifica los esfuerzos por diversificar la oferta turística más allá de los atractivos tradicionales [12]. Este programa busca desarrollar el turismo rural y de naturaleza como complemento a la oferta cultural existente.
Turismo Cultural Rural: Un Nicho Prometedor
Estudios académicos han identificado el turismo cultural rural como una estrategia viable de desarrollo territorial para municipios como Nativitas, donde se ubican los sitios arqueológicos principales [13]. Esta modalidad turística permite integrar a las comunidades locales en la cadena de valor turístico, generando beneficios económicos distribuidos y preservando las tradiciones culturales.
La investigación sobre el impacto económico del turismo cultural en espacios rurales de México, específicamente en Tlaxcala, demuestra que este tipo de turismo puede generar efectos multiplicadores significativos en las economías locales [14]. Sin embargo, requiere de planificación cuidadosa y participación comunitaria para ser sostenible.
Posicionamiento Nacional e Internacional
A escala nacional, Cacaxtla se posiciona entre las zonas arqueológicas de Tlaxcala con mayor visita, aunque aún no alcanza los niveles de sitios como Teotihuacán o Chichen Itzá [15]. Esta situación representa tanto un desafío como una oportunidad: mientras que indica un potencial no explotado, también sugiere que existe margen considerable para el crecimiento.
La proximidad a la Ciudad de México (aproximadamente 120 kilómetros) constituye una ventaja competitiva significativa, ya que permite el desarrollo de turismo de día y de fin de semana desde el principal mercado emisor del país.
Referencias
[10] Investur América (2025). «En Tlaxcala, los recursos dirigidos al Turismo se centran en labores administrativas y de seguridad». Disponible en:
[11] El Periódico de Tlaxcala (2025). «Tlaxcala en los estados turísticos con inversión para 2030». Disponible en:
[12] Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico (2025). «Programa de Desarrollo Turístico de Tlaxco y sus Alrededores». Disponible en:
[13] Quintanilla, TLG & Vargas, RM (2019). «Turismo cultural: una Estrategia de Desarrollo Territorial Rural en el Municipio de Nativitas, Tlaxcala». Disponible en:
[14] SciELO Chile (2024). «Impacto económico del turismo cultural en espacios rurales de México. Un estudio de caso». Disponible en:
[15] INAH (2025). «Tlaxcala en la encrucijada de rutas comerciales, de invasión y de contagio». Disponible en:
Propuestas Estratégicas para el Desarrollo Turístico
Diversificación de la Oferta Turística
Para maximizar su potencial turístico, Tlaxcala debe desarrollar una estrategia de diversificación que vaya más allá del turismo cultural tradicional. Las propuestas incluyen:
Turismo de Experiencias Culturales Inmersivas: Desarrollo de programas que permitan a los visitantes participar en actividades tradicionales como la elaboración de pulque, talleres de artesanías locales, y ceremonias tradicionales. Estos productos turísticos pueden generar mayor valor agregado y estadías más prolongadas.
Turismo Gastronómico: Creación de rutas gastronómicas que incluyan la visita a productores locales, mercados tradicionales, y restaurantes especializados en cocina tlaxcalteca. La gastronomía puede convertirse en un diferenciador competitivo importante.
Turismo de Naturaleza y Aventura: Aprovechamiento de los recursos naturales del estado, incluyendo el desarrollo de senderos interpretativos, turismo rural comunitario, y actividades de turismo de aventura en las zonas montañosas.
Mejoramiento de la Infraestructura Turística
La inversión federal de 432 millones de dólares para 2030 debe orientarse estratégicamente hacia:
Conectividad y Accesibilidad: Mejoramiento de las vías de acceso a los principales atractivos turísticos, señalización turística integral, y desarrollo de centros de interpretación de clase mundial.
Servicios Turísticos Especializados: Desarrollo de una oferta hotelera diversificada que incluya desde hoteles boutique hasta opciones de turismo rural, acompañada de servicios complementarios como guías especializados y tour operadores locales.
Tecnología e Innovación: Implementación de tecnologías digitales para la interpretación del patrimonio, aplicaciones móviles para visitantes, y sistemas de reservas en línea integrados.
Promoción y Posicionamiento
Segmentación de Mercados: Desarrollo de estrategias diferenciadas para el mercado nacional (turismo de proximidad desde la Ciudad de México) y la atracción gradual de turismo internacional especializado en cultura y arqueología.
Alianzas Estratégicas: Establecimiento de alianzas con tour operadores especializados, instituciones educativas, y otros destinos culturales para crear circuitos turísticos integrados.
Marketing Digital: Desarrollo de una presencia digital sólida que posicione a Tlaxcala como un destino cultural auténtico y accesible.
Conclusión: El Despertar de un Gigante Dormido
Tlaxcala se encuentra en un momento de inflexión histórica en su desarrollo turístico. Los datos recientes demuestran un crecimiento sostenido que, aunque modesto en términos absolutos, revela un potencial extraordinario. El estado posee todos los elementos necesarios para convertirse en un destino turístico de relevancia nacional: patrimonio cultural excepcional, proximidad a mercados emisores importantes, y ahora, el respaldo de inversión federal significativa.
Sin embargo, el éxito de esta transformación dependerá de la capacidad para superar las limitaciones actuales mediante una estrategia integral que combine el desarrollo de infraestructura, la diversificación de productos turísticos, y la participación activa de las comunidades locales. El turismo cultural rural emerge como una oportunidad particular para generar desarrollo económico distribuido mientras se preserva la autenticidad cultural que constituye el principal activo del estado.
La inclusión de Tlaxcala en la cartera de inversión turística federal para 2030 representa una oportunidad única que no debe desperdiciarse. Con una planificación adecuada, inversión estratégica y participación comunitaria, Tlaxcala puede transformarse de un «tesoro oculto» en un destino turístico consolidado que contribuya significativamente al desarrollo económico regional.
El desafío no es menor: requiere visión de largo plazo, coordinación interinstitucional efectiva, y un compromiso sostenido con la calidad y la autenticidad. Pero las bases están establecidas, el potencial es evidente, y el momento es propicio. Tlaxcala tiene la oportunidad de escribir una nueva página en su historia, esta vez como protagonista de su propio desarrollo turístico.
Bibliografía Selecta
El Periódico de Tlaxcala (2025). «Tlaxcala en los estados turísticos con inversión para 2030». Disponible en:
INAH (2025). «Tlaxcala en la encrucijada de rutas comerciales, de invasión y de contagio». Disponible en:
Investur América (2025). «En Tlaxcala, los recursos dirigidos al Turismo se centran en labores administrativas y de seguridad». Disponible en:
La Jornada de Oriente (2024). «Registró Tlaxcala 298 mil 22 turistas de enero a octubre de 2024». Disponible en:
México es Cultura. «Zonas arqueológicas de Cacaxtla y Xochitecatl. Tlaxcala». Disponible en:
Mundo Ejecutivo (2025). «Crece el turismo en Tlaxcala 2025 con más de 116 mil visitantes». Disponible en:
OTST. «Indicadores». Disponible en:
Quintanilla, TLG & Vargas, RM (2019). «Análisis jurídico de la inversión turística en el estado de Tlaxcala, México». TURYDES Turismo y Desarrollo. Disponible en:
SciELO Chile (2024). «Impacto económico del turismo cultural en espacios rurales de México. Un estudio de caso». Disponible en:
SIC Cultura (2025). «Cacaxtla-Xochitécatl: Zonas arqueológicas México». Disponible en:
Introducción: Redefiniendo el Desarrollo en el Siglo XXI
La pregunta sobre si México puede considerarse un país de primer mundo trasciende las métricas económicas tradicionales y se adentra en un debate complejo sobre qué significa verdaderamente el desarrollo en el siglo XXI. Mientras que el país ocupa la decimotercera posición mundial por PIB nominal con 1.85 billones de dólares en 2024 [5], y forma parte de organizaciones como la OCDE desde 1994, persisten desafíos estructurales que cuestionan su clasificación como economía plenamente desarrollada.
El concepto de «primer mundo», originalmente acuñado durante la Guerra Fría para distinguir a las economías capitalistas desarrolladas, ha evolucionado hacia una comprensión más matizada que incluye indicadores de desarrollo humano, institucionalidad, sustentabilidad ambiental y equidad social. En este contexto, México presenta una paradoja fascinante: es una potencia económica regional con capacidades industriales y tecnológicas avanzadas, pero también enfrenta niveles de desigualdad, violencia y corrupción que lo alejan de los estándares de los países desarrollados.
Este ensayo examina críticamente la posición de México en el espectro del desarrollo global, analizando tanto sus fortalezas como sus debilidades estructurales, y evaluando las perspectivas reales de alcanzar un estatus de país desarrollado en las próximas décadas.
El Desempeño Económico: Luces y Sombras
Posición Global y Crecimiento
México se posiciona como la decimotercera economía mundial por PIB nominal, con un valor de 1.85 billones de dólares en 2024, lo que representa un crecimiento del 1.24% respecto al año anterior [2]. Sin embargo, este crecimiento es considerado el más bajo desde 2020, evidenciando una pérdida de dinamismo económico que preocupa a analistas y formuladores de política pública.
La economía mexicana ha mostrado una trayectoria de crecimiento modesto en la última década. Según datos del Banco Mundial, el crecimiento promedio del PIB ha oscilado entre 1% y 3% anual, muy por debajo de las tasas necesarias para alcanzar a las economías desarrolladas [4]. Esta situación contrasta con el período de crecimiento acelerado de 1935-1982, cuando el PIB se incrementó 15.9 veces con una tasa media del 6.1% anual bajo la estrategia de desarrollo liderado por el Estado.
Estructura Económica y Competitividad
La economía mexicana se caracteriza por una estructura diversificada que incluye sectores manufactureros avanzados, servicios financieros sofisticados y una base agrícola significativa. El país es miembro de la OCDE y ha firmado múltiples tratados de libre comercio, incluyendo el T-MEC (antes TLCAN), que lo posiciona como una plataforma de exportación hacia América del Norte.
Sin embargo, la productividad sigue siendo un desafío crítico. Estudios de la OCDE indican que solo el 20% de las regiones mexicanas se encuentran por encima de la media de la organización en 3 de 14 indicadores de bienestar [8]. Esta disparidad regional refleja una de las características más problemáticas del desarrollo mexicano: la concentración del crecimiento en pocas regiones mientras vastas áreas del país permanecen rezagadas.
Referencias
[2] El País (2025). «La economía de México creció 1,2% en 2024, su peor desempeño desde 2020». Disponible en:
[5] Statista. «Países con el mayor PIB estimado 2024-2030». Disponible en:
[8] OCDE (2024). «México | OECD Regions and Cities at a Glance 2022». Disponible en:
Desarrollo Humano: Avances Insuficientes
Índice de Desarrollo Humano
México ocupa la posición 77 entre 193 países en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas, con un valor de 0.789, lo que lo clasifica en el grupo de países con desarrollo humano «alto» [10]. Sin embargo, esta posición lo coloca significativamente por debajo de otros miembros de la OCDE y revela las limitaciones estructurales que impiden su transición hacia el desarrollo pleno.
El IDH mexicano, aunque ha mostrado mejoras graduales, refleja desafíos persistentes en educación, salud y nivel de vida. La esperanza de vida es de 74.8 años, la escolaridad promedio de 14.5 años, y el ingreso nacional bruto per cápita de 19,138 dólares [7]. Estas cifras, aunque respetables, están por debajo de los estándares de países desarrollados como Canadá, Estados Unidos o las naciones europeas.
La Persistencia de la Desigualdad
Uno de los obstáculos más significativos para que México alcance el estatus de país desarrollado es su alta desigualdad social. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022, el decil más rico (10% con mayores ingresos) concentra el 36% de los ingresos del país, mientras que el 10% más pobre apenas accede a una fracción mínima de la riqueza nacional [13].
Esta desigualdad no solo es económica sino también regional y étnica. Como señala un estudio de Nueva Sociedad, «México sufre una alta desigualdad en la distribución del ingreso, incluso en el contexto de América Latina, el continente más desigual del mundo» [14]. La razón de ingreso entre el 10% más rico y el 10% más pobre ha sido históricamente superior a 40, una cifra que refleja una sociedad profundamente estratificada.
Avances Recientes y Perspectivas
No obstante, datos recientes muestran algunas mejoras. Según la Gaceta UNAM, entre 2016 y 2024, el ingreso del primer decil (hogares más pobres) aumentó de 12,312 a 16,795 pesos, lo que representa una mejora real en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables [12]. Sin embargo, estos avances son insuficientes para cerrar las brechas estructurales que caracterizan a la sociedad mexicana.
Referencias
[7] Eustat (2025). «Índice de desarrollo humano por indicadores según países. 2025». Disponible en:
[10] UNDP México (2024). «Desarrollo Humano en América Latina y el Caribe mejora más que en otras regiones pero no logra recuperar niveles». Disponible en:
[12] Gaceta UNAM (2025). «Desigualdad social, a la baja». Disponible en:
[14] Nueva Sociedad. «Desigualdad y política social en México». Disponible en:
Los Desafíos Estructurales: Violencia, Corrupción e Institucionalidad
Crisis de Violencia
Uno de los obstáculos más significativos para que México alcance el estatus de país desarrollado es la persistente crisis de violencia que atraviesa el país. En 2024, se registraron 33,241 homicidios, equivalente a una tasa de 25.6 muertes por cada 100,000 habitantes, cifra que supera la tasa de 2023 (24.9) y rompe la tendencia a la baja que se había observado en años anteriores [16][17].
Estas cifras colocan a México entre los países más violentos del mundo, muy por encima de los estándares de seguridad de las naciones desarrolladas. Para poner esto en perspectiva, países como Canadá tienen tasas de homicidio de aproximadamente 2 por cada 100,000 habitantes, mientras que la media de la OCDE se sitúa alrededor de 3-4 homicidios por cada 100,000 habitantes.
La violencia en México no es solo un problema de seguridad pública, sino un factor que inhibe el desarrollo económico, desalienta la inversión extranjera, limita la movilidad social y erosiona el tejido social. Como señala un estudio sobre los orígenes de la violencia mexicana, «a principios de 2007, México alcanzaba su tasa de homicidios por habitante más baja en décadas», pero la estrategia de combate al crimen organizado desencadenó una espiral de violencia que persiste hasta hoy.
Corrupción Sistémica
El segundo gran desafío es la corrupción, un fenómeno que permea múltiples niveles del Estado y la sociedad mexicana. En 2024, México obtuvo una calificación de 26 puntos de 100 posibles en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, ubicándose en la posición 140 de 180 países evaluados [18][19]. Esta es la peor posición en la historia del país en este índice, colocándolo a la altura de países como Iraq, Uganda o Nigeria.
La corrupción no es solo un problema ético, sino un obstáculo fundamental para el desarrollo. Reduce la eficiencia del gasto público, distorsiona los mercados, desalienta la inversión productiva y perpetúa la desigualdad. Estudios académicos han demostrado que existe una correlación negativa entre corrupción e inversión extranjera directa, lo que limita las posibilidades de crecimiento económico sostenido.
Debilidad Institucional y Estado de Derecho
El tercer pilar problemático es la debilidad del Estado de derecho. Según el Índice de Estado de Derecho del World Justice Project, México presenta deficiencias significativas en áreas como justicia civil, justicia penal, control de la corrupción y orden y seguridad. Los estados con mejores puntajes, como Yucatán (0.46), Aguascalientes (0.45) y Zacatecas (0.43), apenas alcanzan niveles medios en comparación con estándares internacionales [20].
La debilidad institucional se manifiesta en:
Impunidad generalizada: Más del 90% de los delitos no son resueltos por el sistema de justicia
Falta de independencia judicial: Interferencias políticas en decisiones judiciales
Corrupción en las fuerzas de seguridad: Colusión entre autoridades y crimen organizado
Desconfianza ciudadana: Bajos niveles de confianza en las instituciones públicas
Referencias
[16] AP News (2025). «Homicidios repuntaron en México en 2024. Se rompe tendencia a la baja». Disponible en:
[17] Azteca Noticias (2025). «¡Alarma en México! En 2024, se registraron 33 mil 241 homicidios». Disponible en:
[18] El País (2025). «México cae al peor puesto de su historia en el combate a la corrupción». Disponible en:
[19] Transparencia Mexicana (2025). «Índice de corrupción confirma el mandato social de enfrentar de raíz la corrupción en México». Disponible en:
[20] World Justice Project México. «Índice de Estado de Derecho en México». Disponible en:
Perspectivas y Conclusiones: El Camino Hacia el Desarrollo
Fortalezas y Oportunidades
A pesar de los desafíos estructurales, México cuenta con fortalezas significativas que podrían facilitar su transición hacia el desarrollo pleno:
Ventajas Geográficas y Comerciales: Su ubicación estratégica entre América del Norte y América Latina, junto con su extensa red de tratados comerciales, lo posiciona como una plataforma ideal para el comercio internacional y la inversión.
Diversidad Económica: Una economía diversificada que incluye manufactura avanzada, servicios financieros, turismo, agricultura y un sector energético en transformación.
Capital Humano: Una población joven y creciente, con niveles educativos en mejora gradual y una diáspora altamente calificada en Estados Unidos que podría contribuir al desarrollo nacional.
Recursos Naturales: Abundantes recursos naturales, incluyendo petróleo, minerales, biodiversidad y potencial para energías renovables.
Reformas Necesarias
Para alcanzar el estatus de país desarrollado, México requiere reformas estructurales profundas en múltiples áreas:
Sistema de Justicia: Fortalecimiento del Estado de derecho, combate efectivo a la impunidad y construcción de instituciones judiciales independientes y eficaces.
Combate a la Corrupción: Implementación de mecanismos efectivos de transparencia, rendición de cuentas y sanción de actos corruptos en todos los niveles de gobierno.
Política de Seguridad: Estrategia integral que combine prevención social de la violencia, fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y atención a las causas estructurales del crimen.
Política Social: Programas focalizados para reducir la desigualdad, mejorar la educación y garantizar acceso universal a servicios de salud de calidad.
Conclusión: Un Potencial por Realizar
México se encuentra en una encrucijada histórica. Posee el potencial económico, demográfico y geográfico para convertirse en un país desarrollado, pero enfrenta obstáculos estructurales que han persistido durante décadas. La pregunta no es si México puede alcanzar el primer mundo, sino si tendrá la voluntad política y social para implementar las reformas necesarias.
El país ha demostrado capacidad de transformación en el pasado, desde la construcción del Estado posrevolucionario hasta la apertura económica de finales del siglo XX. Sin embargo, la transición hacia el desarrollo pleno requiere un nuevo pacto social que priorice la construcción de instituciones sólidas, la reducción de la desigualdad y el fortalecimiento del Estado de derecho.
Como señala la experiencia internacional, ningún país ha alcanzado el desarrollo sostenible sin resolver previamente los problemas de violencia, corrupción e inequidad. México tiene los recursos y el talento para hacerlo; lo que necesita es la determinación colectiva para emprender este camino de transformación profunda.
El sueño de un México de primer mundo no es una utopía, pero tampoco es inevitable. Es una posibilidad que depende de las decisiones que tome la sociedad mexicana en los próximos años. El tiempo para actuar es ahora.
Bibliografía Selecta
AP News (2025). «Homicidios repuntaron en México en 2024. Se rompe tendencia a la baja». Disponible en:
Explora «La Era del ‘Yo’ Digital» de Edgar Sánchez Quintana: un análisis profundo sobre cómo el narcisismo, las redes sociales y la búsqueda incesante de validación redefinen nuestra identidad en el siglo XXI, bajo la lupa de Lipovetsky y Han.
Introducción: Del Mito de Narciso a la Pantalla del Smartphone
No cabe duda de que vivimos en una época intensamente mediada por la tecnología, en la era del consumo desmesurado y el capitalismo digital. Estas transformaciones han dado lugar a una nueva concepción del ser humano. Si en el siglo XX el «homo economicus» definía el orden social, hoy, como señala el filósofo francés Gilles Lipovetsky en su influyente obra La era del vacío, es el «homo psychologicus», personificación del mito de Narciso, quien define la posmodernidad [1]. Estamos inmersos en una «cultura de la personalidad» en la que el «yo» se ha convertido en el epicentro de la existencia. Ya no solo buscamos satisfacer necesidades materiales, sino que anhelamos construir y proyectar nuestra propia imagen, con una obsesión cada vez más profunda por nuestra identidad y cómo se percibe en el entorno digital.
Con la expansión de las nuevas tecnologías, especialmente los teléfonos inteligentes y las redes sociales, este fenómeno ha adquirido una dimensión inédita. Ya no se trata únicamente de contemplarse a uno mismo frente al espejo, como el joven de la mitología griega, sino de proyectar nuestra imagen hacia un colectivo que responde a nuestra necesidad de validación. Es en este espacio digital donde la imagen que proyectamos se construye y, paradójicamente, se fragmenta. La dinámica se ha transformado: el «yo» no es suficiente si no es visto, aplaudido o, en muchos casos, envidiado. Así, el celular y las redes sociales se convierten en los nuevos «espejos» donde buscamos el reflejo de nuestra valía, un fenómeno que merece un análisis profundo desde la filosofía, la sociología y la psicología.
Referencias
[1] Lipovetsky, Gilles (2002). La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo posmoderno. Anagrama, Barcelona.
El Narcisismo Colectivo en la Era Digital
El mito de Narciso, en el que el joven se ahoga al tratar de atrapar su propio reflejo en el agua, cobra una relevancia contemporánea. Hoy, el reflejo no proviene de un río, sino de las pantallas, de los «likes», los «followers» y las constantes notificaciones que validan nuestra existencia en el plano digital. Si Narciso quedó absorto por su propia imagen, nosotros nos perdemos en la búsqueda de la aprobación colectiva. Nos ahogamos en la superficialidad de la exposición constante, tratando de atrapar una versión de nosotros mismos que nunca es suficiente.
Lipovetsky amplía su análisis con el concepto de «narcisismo colectivo». “El narcisismo no sólo se caracteriza por la autoabsorción hedonista, sino también por la necesidad de reagruparse con seres ‘idénticos’” [2]. Esta necesidad de reagrupación se manifiesta claramente en las redes sociales, donde encontramos «cámaras de eco» y «burbujas de filtro» que refuerzan nuestras creencias, gustos y estilos de vida. El Narciso moderno no se limita a mirarse a sí mismo; necesita que otros lo vean, que otros validen su reflejo, y para ello requiere de una colectividad digital que actúe como testigo constante.
Plataformas de la Autoexposición: Instagram, TikTok y la Construcción del «Yo» Ideal
Cada plataforma de redes sociales fomenta una forma particular de narcisismo:
Instagram: Es el epítome de la cultura de la imagen. A través de filtros, ángulos cuidadosamente seleccionados y la construcción de un feed estéticamente coherente, los usuarios proyectan una vida idealizada, a menudo muy alejada de la realidad. Estudios han explorado la relación entre el uso de Instagram y la búsqueda de validación a través de la imagen corporal y el estilo de vida [20].
TikTok: Esta plataforma, basada en videos cortos y virales, promueve un narcisismo performativo. Los usuarios compiten por la atención a través de «challenges», bailes y sketches humorísticos. La métrica del éxito es la viralidad, lo que incentiva la creación de contenido cada vez más llamativo y, en ocasiones, arriesgado. La cultura del narcisismo en TikTok ha sido objeto de análisis recientes que la vinculan con las tendencias digitales actuales [9].
Twitter (X): Aquí, el narcisismo se manifiesta a través de la opinión y el ingenio. Los usuarios buscan la validación a través de la agudeza de sus comentarios, la viralidad de sus «hilos» y la acumulación de «retweets» y «me gusta». La plataforma se convierte en un escenario para la construcción de una identidad intelectual o política.
Referencias
[2] Lipovetsky, Gilles (2003). La era del vacío. Edición de Paradigmas del Pensamiento. Disponible en:
[9] «La cultura del narcisismo en TikTok» (2023). Digital Global Overview Report. Disponible en:
[20] Sepúlveda, ER. «Instagram, pantalla hacia el vacío: Una exploración del fenómeno Instagram a partir de las ideas centrales de Gilles Lipovetsky en su texto ‘La era del vacío’». Disponible en:
La Psicopolítica y la Sociedad del Cansancio: La Mirada de Byung-Chul Han
El filósofo surcoreano Byung-Chul Han, uno de los pensadores más lúcidos de la era digital, ofrece una perspectiva complementaria y a la vez más sombría que la de Lipovetsky. Para Han, la sociedad contemporánea ya no es una «sociedad disciplinaria» (en el sentido de Foucault), sino una «sociedad del rendimiento». En esta nueva configuración, el poder no opera a través de la prohibición y el castigo, sino a través de la autoexplotación y la optimización constante del «yo».
Del Biopoder al Psicopoder
Han argumenta que hemos pasado de la biopolítica, que controlaba los cuerpos, a la psicopolítica, que controla la psique. El neoliberalismo, con su énfasis en la iniciativa personal y el emprendimiento, nos ha convertido en «empresarios de nosotros mismos». El individuo se explota a sí mismo creyendo que se está realizando. El lema de esta sociedad es «Yes, we can», una aparente afirmación de libertad que en realidad es una exigencia de rendimiento ilimitado.
En este contexto, las redes sociales funcionan como un panóptico digital en el que todos somos prisioneros y guardianes al mismo tiempo. La transparencia total, que Han analiza en La sociedad de la transparencia, se convierte en una forma de control. La exposición voluntaria de nuestra vida privada en las redes sociales nos hace previsibles y manipulables. El «Big Data» se convierte en el instrumento de un «psicopoder» que puede influir en nuestro comportamiento sin que seamos conscientes de ello [14].
La Sociedad del Cansancio y el Infierno de lo Igual
La consecuencia de esta autoexplotación constante es una sociedad de individuos agotados, ansiosos y deprimidos. En La sociedad del cansancio, Han describe las patologías de nuestro tiempo: el burnout, el trastorno de déficit de atención (TDAH) y la depresión no son enfermedades infecciosas, sino infartos psíquicos causados por un exceso de positividad y rendimiento.
El narcisismo, desde esta perspectiva, no es solo una cuestión de vanidad, sino un síntoma de este agotamiento del «yo». El individuo, incapaz de relacionarse con la alteridad, con lo que es diferente a él, se repliega sobre sí mismo en un bucle autorreferencial. Las redes sociales, al fomentar la conexión con lo igual y la evitación de lo negativo, contribuyen a crear lo que Han llama «el infierno de lo igual».
Referencias
[14] Mallamaci, MG (2017). «El poder psicopolítico en las sociedades postdisciplinarias del homo digitalis. Apuntes sobre el pensamiento de Byung-Chul Han». CONICET Digital. Disponible en:
¿Es Posible un «Yo» Auténtico en la Era Digital?
La civilización actual presenta un rostro polifacético, donde la informática y las comunicaciones han alterado las formas y los contenidos más básicos de la existencia. El deseo del ego ha encontrado en la tecnología un aliado insuperable, y ahora el «otro» no es solo necesario para legitimar nuestra existencia, sino que es el cebo que alimenta nuestra constante necesidad de validación. Vivimos en un narcisismo colectivo que se expande y se transforma con cada avance tecnológico, y es en este reflejo infinito de nosotros mismos donde se diluye, muchas veces, el sentido de lo que realmente somos.
Las perspectivas de Lipovetsky y Han, aunque diferentes, nos ofrecen un diagnóstico preocupante de nuestro tiempo. La cultura del narcisismo, amplificada por las redes sociales, nos sumerge en una búsqueda incesante de validación que puede conducir al agotamiento y al vacío existencial. Sin embargo, un diagnóstico no es una condena. Reconocer los mecanismos del psicopoder y de la sociedad del rendimiento es el primer paso para poder resistirlos.
La pregunta que queda abierta es si es posible un uso más consciente y crítico de la tecnología, uno que nos permita construir un «yo» más auténtico, menos dependiente de la aprobación externa y más conectado con los otros en su diferencia. Quizás la respuesta no esté en abandonar la tecnología, sino en aprender a habitarla de otra manera, recuperando espacios para el silencio, la contemplación y el encuentro genuino con la alteridad. Solo así podremos escapar del ahogamiento en el reflejo digital y encontrar un sentido más profundo a nuestra existencia.
Bibliografía Selecta
Han, Byung-Chul. La sociedad del cansancio. Herder Editorial, 2012.
Han, Byung-Chul. Psicopolítica: Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder Editorial, 2014.
Han, Byung-Chul. La sociedad de la transparencia. Herder Editorial, 2013.
Lipovetsky, Gilles. La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo posmoderno. Anagrama, 2002.
Lipovetsky, Gilles. La pantalla global: Cultura mediática y cine en la era hipermoderna. Anagrama, 2009.
Mallamaci, MG (2017). «El poder psicopolítico en las sociedades postdisciplinarias del homo digitalis. Apuntes sobre el pensamiento de Byung-Chul Han». CONICET Digital. Disponible en:
Sepúlveda, ER. «Instagram, pantalla hacia el vacío: Una exploración del fenómeno Instagram a partir de las ideas centrales de Gilles Lipovetsky en su texto ‘La era del vacío’». Disponible en:
Turkle, Sherry. Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Eachother. Basic Books, 2011.
Arthur Rimbaud es un poeta de pocas palabras, pero también son pocas las palabras que se le han atribuido a tan excelso poeta. “El poeta se hace vidente – afirma Rimbaud – mediante un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos”. Es en esta frase donde plasma la esencia de su pensamiento y de toda su creación. Su obra literaria es breve, elaborada entre los dieciséis y los diecinueve años (1870-1873). A pesar de su corta producción, su legado es impactante, lleno de imágenes poderosas que trastocan el alma.
Rimbaud busca en su poesía las máximas formas de amor, de locura y de sentimiento. Su búsqueda es, en última instancia, la de una libertad total, pero al mismo tiempo devastadora. «Si esta operación resulta vana – aclara Rimbaud – no queda más que elegir otros caminos y buscar la libertad en el sueño o en el silencio del propio yo interior o en soluciones metafísicas». Esta frase ilustra la profunda desesperación que experimentó al intentar encontrar sentido en un mundo que parecía vacío de significado. Sin embargo, Rimbaud rara vez, o nunca, fue esclavizado por sus sueños; al contrario, usaba el sueño y la introspección como vehículos para trascender la realidad, y es a través de esta alquimia del verbo donde Rimbaud da sus mayores aciertos.
Sus imágenes no tienen relación con el tiempo, humanizan y corporeizan hasta las cosas más increíbles. «Una noche, – dice Rimbaud – senté la belleza en mis rodillas, la encontré amarga y la injurié». Para Rimbaud, la belleza no era algo que se debía adorar pasivamente; Era algo que se debía desafiar, insultar y destruir, para luego reconstruir desde los escombros. Esta es quizás una de las claves de su grandeza: su rechazo a la belleza convencional y su capacidad.
En su poesía, la alquimia del verbo se entreteje entre la risa loca y la mente clandestina e idiota, ya menudo se siente como una batalla entre la luz y la oscuridad, entre el deseo de trascender y la realidad aplastante de la existencia. Hace hablar al demonio por sus belfos y remontar a zonas dantescas e infernales. Para él, la auténtica vida está ausente: nosotros no estamos en el mundo, estamos dentro de alucinaciones y combinaciones. Esta es la visión profundamente inquietante de Rimbaud, en la que el mundo real es una prisión y la única verdadera libertad se encuentra en los reinos del sueño, la locura o la muerte.
En sus últimas composiciones, la purificación orgiástica por los gritos subterráneos y sus palabras poéticas se mezclan con el exorcismo de sus propios demonios internos. Su exorcismo discursivo y desmedido, su culto al coraje clandestino ya la transgresión, hacen de él un poeta único en su tiempo y más allá. Rimbaud es, en definitiva, el poeta que se atreve a llevar sus emociones y pensamientos más oscuros a la luz, quien se atreve a desafiar.
Rimbaud desapareció del mundo literario, pero su influencia perdura. A través de su corta vida poética, desafió las normas, se enfrentó a sus propios demonios y plasmó en sus versos una desesperación existencial que sigue asombrándonos hasta nuestros días.
El hombre que dijo de sí mismo: “Dalí es divino, Dalí es un genio”, pinta sus primeras telas en 1913 a la edad de nueve años. A los diecisiete ingresa en la escuela de Bellas Artes de la que es expulsado por afirmar que ninguno de sus profesores tenía la categoría suficiente para examinarlo. Desde el principio, Dalí mostró un carácter excéntrico, rebelde y desafiante hacia las convenciones artísticas y sociales. Las influencias tempranas de Dalí incluyen el cubismo, el puntillismo, el novecentismo y la pintura metafísica de De Chirico, corrientes que moldearon su visión artística y lo empujaron hacia el surrealismo, movimiento en el cual terminaría por dejar una huella imborrable
A los veinte años se va a París, donde entra en contacto con las vanguardias artísticas de la época y en 1929 presenta su primera exposición. Este año también marca un punto de inflexión en su vida personal al conocer a Gala, quien no solo sería su musa, sino también su gran compañera y gestora de su carrera. Dalí sintetizó la devoción que sentía por ella con la frase: “Pinto por Gala, quiero ser inmortal por Gala, quiero ser esclavo de Gala. Gala será inmortal por mí”. Esta profunda unión amorosa fue una constante fuente de inspiración para Dalí, hasta el punto de convertir a Gala en la protagonista de muchas de sus obras, representada como una diosa.
Salvador Dalí no se limitó a la pintura, sino que fue un creador multifacético. Su legado artístico incluye joyas únicas, objetos surrealistas, como el famoso sofá inspirado en los labios de Mae West, y colaboraciones en moda y cine. Fue escritor, poeta, escenógrafo, diseñador de modas, productor cinematográfico, publicista y mucho más. Una de sus colaboraciones más emblemáticas en el cine fue con el director Luis Buñuel en la película surrealista Un chien andalou (1929).
Recopilar toda la obra de Dalí sería una tarea monumental, y lo mismo puede decirse de su vasta producción literaria y sus opiniones públicas. En una de sus afirmaciones más célebres, comentó: “Dalí opina sobre todo lo que existe”, lo que no está lejos de la realidad. Con su habitual mezcla de humor, ingenio y arrogancia, Dalí no se privó de emitir juicios sobre temas tan diversos como la ciencia, la religión, la política y el arte. Para cada pregunta, Dalí parecía tener una respuesta, lo que lo convirtió no solo en un artista, sino en una figura mediática que siempre supo cómo generar titulares.
En cuanto a su vida personal, aflora su lado sensible cuando se habla de Gala. En cada referencia a ella, su tono siempre fue de amor y devoción. Sin embargo, más allá del hombre enamorado, Dalí era también un místico. Creía firmemente en la reencarnación y llegó a declarar que, en una vida anterior, había sido Leonardo da Vinci. Según él, inventó prácticamente todo en aquella época, y posteriormente sus «discípulos póstumos» como Einstein, Darwin, Freud y Edison se encargaron de perfeccionar sus inventos. Esto explicaba, según su lógica surrealista, que en su última reencarnación no hubiera necesidad de inventar nada más, por lo que decidió dedicarse a la pintura. En una entrevista en 1951, añadió que en su próxima vida buscaría una nueva identidad, asegurando que su éxito se debía a que había planeado minuciosamente su vida antes de nacer.
Como surrealista, Dalí era un buscador incansable de símbolos y alegorías. En sus cuadros, logró plasmar sus sueños, deseos y obsesiones, fusionando presente, pasado y futuro en una sola imagen. Obras como La persistencia de la memoria o El gran masturbador no solo muestra su destreza.
Después de su muerte, la figura de Dalí sigue siendo objeto de fascinación y controversia. Su capacidad para reinventarse a sí mismo y para jugar con su imagen pública ha generado innumerables análisis y debates sobre su verdadero legado. Para algunos, Dalí fue un genio incomparable, un visionario capaz de adelantarse a su tiempo. Para otros, fue un provocador cuya obra quedó eclipsada por su extravagante personalidad. Sin embargo, lo que es indiscutible es que Salvador Dalí dejó una marca imborrable en la historia del arte, y su influencia sigue siendo palpable.